domingo, 28 de septiembre de 2008

Honrado con uno mismo


Creo que en todos mis escritos lo que he dicho ha reflejado siempre lo que pensaba, puede que en algunas ocasiones haya exagerado algunas cosas y en otras le haya dado una chispa cómica – ya tenemos bastantes problemas para que yo aumente el sentimiento dramático de la realidad- pero siempre he dicho la verdad, aunque en muchas ocasiones he ocultado las verdaderas intenciones de algunos escritos. Esto no me ha hecho sentirme bien porque no he escrito todo lo que llevaba dentro, sobre todo desde hace un par de meses, Creo que no he querido explicar muy claramente el motivo de algunas situaciones por la que atravesaban mis sentimientos, creo que no quería decir los porqués. Pues bien, eso se ha acabado. De hoy en adelante voy a decir exactamente lo que siento, cuando lo siento y el porqué lo siento, le pese a quién le pese. Aunque suene a amenaza, nada más lejos… a nadie le debe pesar que yo sea sincero, y si hay alguna persona que piensa que voy a hacerle daño, que sepa que nunca será así o por lo menos esa no será nunca mi intención y siempre podrá replicar en los comentarios.

Voy a tratar de explicar un poco a que viene todo esto.

A veces lo más duro de algunos sentimientos es compartirlos con otras personas. Pero el hecho de compartir mis sentimientos me puede ayudar, tanto cuando se trate de buenos sentimientos como de otros que no sean tan buenos. Además, el hecho de compartir mis sentimientos me ayuda a sentirme más cerca de la gente que me importa y a quien le importo.

Cuando empecé a escribir este Blog, mi intención fue hacer reír o por lo menos sonreír. Meses más tarde ocurrió que sufrí un golpe bajo en mi corazón, ya dolido por el abandono de quién siempre he pensado que es la mujer de mi vida, y mis escritos sufrieron un giro, estaba dolido y resentido y con esa carga empecé a escribir con despecho y en alguna ocasión, con extrema  dureza. Algunos de esos pots los eliminé, otros no porque siempre he querido que quede constancia de algo que ha hecho que mi vida empiece a cambiar…

Ya no hay despecho, no hay resentimiento y por mi parte las aguas se han calmado… pero sigo enamorado de ella. He intentado olvidar, pero ya dije en otro escrito, que eso no es posible. No he intentado arrancar un clavo con otro, eso también sé por experiencia que no funciona, pero tampoco he ido de monje por la vida…pero nada ha cambiado… para bien o para mal… la sigo queriendo. ¿Qué hacer? Nada de momento, si hay algo que hacer para resolver esta situación, no tengo las respuestas todavía… todavía… pero las buscaré y tener por seguro que las obtendré. Y os aseguro una cosa, que si pasado un tiempo, mi meta sigue siendo la misma, y creo que así será, conseguiré lo que quiero. Es una promesa.

Si a alguien ofendí, que me perdone, si a alguien ofendo de ahora en adelante, no será mi intención, y sobre todo, a esa persona tan especial para mi, que sepa que lo que más voy a cuidar con respecto a ella, siempre será el respeto.

Las personas hoy en día nos conformamos con la compañía en lugar del verdadero amor, porque dejamos ir lo que deseamos por cobardía o por temor. Yo no lo voy a dejar ir.

 

 

viernes, 26 de septiembre de 2008

LA MÁGICA BALANZA

Me desperté esta mañana oyendo golpear la lluvia en mi ventana y
cuando la lluvia golpea mi ventana al despertar, entiendo la nostalgia de un ave cuando no puede volar. las lagrimas de un niño, un mal…
La tierra no gira solo por girar… hay muchas de estas líneas que tienen poco sentido… pero hay muchas de estas letras que tienen mucho de mi.
A veces me cansa el seguir...
A veces no quiero continuar...
Pero siempre hay algo, un detalle oculto entre la oscuridad que me motiva…
Ilusiones rotas, pero que aun existen vida y alma en la nada…

Mi sueño no era profundo –ya hace meses que no lo tengo así- era temprano pero me levanté, me hice un café con leche y todavía en pijama, encendí un cigarrillo y me senté en la terraza del jardín para beberlo lentamente y disfrutar un rato del olor a tierra mojada y del vuelo rasante de los mirlos… y pensé…
Pensé con optimismo pero al mismo tiempo con tristeza. Con optimismo por los logros alcanzados y con tristeza por aquellos que se me escapan.
Se ha dicho mucho sobre esa balanza “mágica” que todo lo pesa, donde ponemos en un lado las ventajas y en el otro los inconvenientes, lo bueno y lo malo y esas pesadas nos hacen ver que es lo que nos conviene y lo que debemos rechazar.
Esa balanza a mi no me sirve.
En un lado he puestos las ventajas, los logros que estoy consiguiendo que casi todos son económicos o laborales, y en el otro lo que no consigo, que están en el ámbito de lo personal o sentimental… y la balanza habló y me dijo…” Pareces idiota, Alfonso”
Es como si hubiera tenido un accidente y en él hubiera perdido un riñón, tres costillas y una pierna e hiciera una pesada en la balanza y después al hacer los cálculos me dijera… “Me queda otro riñón, una pierna y tengo los dos brazos…¡He ganado!”
¿Qué he ganado? O más bien… ¿Qué he perdido?
Ganar… siempre se puede ganar, pero recuperar lo perdido…
… ese es el verdadero logro.


martes, 23 de septiembre de 2008

El otoño


El otoño es la estación más nostálgica y reflexiva....entristecedora, bella, cálida, suave, el otoño trae consigo la añoranza y los recuerdos, son días para pasear por los parques de la ciudad, para disfrutar de ese hermoso paisaje que va quedando a nuestro paso, de esos colores ocres y amarillos que dejan las hojas tras su caída, sin duda alguna es la estación del romanticismo… y romántico soy…
El otoño es una estación de transición, nos permite pasar del calor al frío con suavidad, sin impresiones, nos permite pasar de las locuras del verano a la sensatez del invierno, a la frialdad mental que a veces tanto necesitamos. El otoño es la estación para olvidar… o por lo menos para intentarlo… aunque ni los árboles caducifolios olvidan que deben volver a brotar y a producir sus frutos, ni las aves su camino de migración… entonces ¿tratamos de olvidar o solo de recordar?… Alguien dijo que tratar de olvidar a alguien es querer recordarlo para siempre.
Entonces hablaremos de recordar y no de olvidar…
El pasado es lo que recuerdas, lo que imaginas recordar, lo que te convences en recordar, o lo que pretendes recordar y a veces lo que pretendes olvidar aunque para ello, como ya he dicho… haya que recordar que es lo que queremos olvidar…
Yo no pretendo olvidar nada pues todo mi pasado forma parte de mi vida y con errores o no, es mi pasado, un pasado que pretendo llevarlo al presente y en muchos casos, en mi corazón o como decían los romanos- pues ellos creían que el pensamiento estaba en el pecho- in pectore.
Errores y aciertos, y nunca sabremos en que porcentaje porque cada vez que nos hemos encontrado en una disyuntiva en nuestra vida y hemos tenido que elegir un camino, no hemos sabido cual ha sido el acertado.
¿Puede que no debía haberme casado con mi primera mujer? No hubiera tenido los hijos que tengo y yo quiero esos y no otros.
¿Debería haber intentado volver con mi segunda mujer? No, de ser así no hubiera conocido a la que creo que ha sido la mujer de mi vida, la que más me impactó. Hoy no está conmigo, pero pienso que todos los hechos están encadenados, que todo tiene un sentido en la vida y que todo te lleva a un fin preconcebido… y espero… espero y estudio mi pasado y cada vez que lo hago aprendo más de mi presente y me preparo más para mi futuro…
Soy tenaz, soy muy constante, nunca me rindo y siempre consigo mis metas… pase el tiempo que pase. Cuando he dicho que quería llegar a alguna parte, en lo sentimental y en lo económico, he llegado. He tenido mis subidas y mis bajadas, he tenido vacas flacas y gordas he estado en lo más alto en la sociedad y he bajado pero nunca demasiado y lo más importante es que sé lo que quiero y voy a conseguirlo.
Creo que este otoño es ese punto donde mis decisiones van a ser muy importantes, creo que en este otoño voy a marcar mi vida para el resto de ella que me quede y que espero que sea mucha… y creo que ese paso, ese cambio… no lo voy a dar solo.
Y acabo con estos versos de Juan de La Cruz:
Buscando mis amores
iré por esos montes y riberas;
ni cogeré las flores
ni temeré las fieras,
y pasaré los fuertes y fronteras

viernes, 12 de septiembre de 2008

No me canso...no me rindo...

No quería escribir nada hoy, me gusta dejar mis escritos unos días para que los leáis antes de añadir alguno más. Me doy cuenta que soy más prolífico escribiendo que vosotros leyendo, pero mi espíritu hoy rebosa de alegría y esperanza y si hoy me siento feliz, me gusta poder comunicarlo lo mismo que escribí cuando me sentía infeliz. Ya ayer se notó en mi escrito que mi humor iba subiendo y poniéndose en el lugar que le corresponde.

Hoy he tenido noticias que me abren el camino que durante un tiempo he esperado. Hoy mi espíritu está lleno de esperanza… hoy podría creer en Dios.

Lo dije una vez; no destruyas a nadie la esperanza porque es posible que sea lo único que conserva.  Yo la pude conservar.

Hoy puede que algunos sueños se hagan realidad, mañana puede que con esa realidad tenga más momentos felices y como dice la última canción incorporada…….yo no me doy por vencido….juro que vale la pena esperar, esperar, esperar ..……..no me canso, no me rindo…

jueves, 11 de septiembre de 2008

Spa Fitness

Ecce Venio -heme aquí- otra vez para contaros algo más de mi vida o de mis experiencias, que ficción o realidad, depende de la interpretación del lector.

Voy a un Spa Fitness todos los días, si me lo permite el trabajo, que está al lado de mi casa. Hago cinta, elíptica, abdominales, pesas, aparatos, Body Pump, Body Combat…etc.. y luego sauna y Spa. 

No soy de los que le dan culto al cuerpo, más bien no le doy culto a nada ni a nadie, lo hago para seguir tan sano como hasta ahora he conseguido estar, sino contamos con una cornada, tres roturas de huesos, dos caídas por barranco, dos siniestros totales en accidentes, algún que otro colocón y alguna que otra rotura de mi miembro más importante…… el corazón…. (por mal de amores) ¡Ah bueno! Y una mordedura de cocodrilo que me arrancó una pierna y un zarpazo de tigre que me dejó manco. Me pusieron los dos miembros de madera. Ahora  soy mitad hombre y mitad Pinocho…

Este mes de Agosto hemos estado en familia en el gimnasio, ha sido una gozada por la poca gente que había, tan poca que en el restaurante de dieta Fitness –así le llaman- fuimos a comer tres personas y pedimos la carta de sándwich, a lo que nos dijeron que como había poca gente solo tenían de salmón con chorradas y de pollo con florituras y patatitas al ladito.

 Pedimos los tres de pollo y vimos que la camarera salía del lugar para después enterarnos que no había pollo y se fue a comprarlo. Al final lo hicieron todo tan de prisa y corriendo, que tuve que decirle a la cocinera que pasara un poco más el pollo por la plancha porque este se me estaba comiendo las patatas. Por lo demás, el personal de la cafetería, un verdadero encanto.

En las taquillas hay que meter 1 € en una rendija para que esta se pueda cerrar y cuando abres con la llave el euro cae en un recipiente para que puedas recuperarlo. El otro día fui a poner mi euro y vi que ya había uno y pensé que era fácil dejárselo olvidado. Por la tarde con el grupo que somos de cafetería hice el comentario que estaba seguro que alguna rata miraría cn las taquillas  cuando estuviera solo y alguien lo puso en duda. Al día siguiente, mientras estaba en la ducha, oí como una rata de gimnasio –que se creía solo- abría todas las taquillas vacías para recoger los euros olvidados. Ratas…………en todas partes……

La maquinaria es toda de última generación, pero lo que me hace más gracia es un artilugio que hay en la cinta para correr. Consiste en un cordelito que en un extremo tiene una pinza para engancharla en tu ropa y en el otro un imán. Si te sales de la cinta el cordel tira del imán y la máquina se  para. Esto se hace para que no te la pegues, pero como la parada no es en seco, cuando la máquina se para … tus “piños” ya están mordiendo el culo de la cinta. Pero has quemado calorías.

Hoy le he gastado una broma a un “cachas” de estos jóvenes que hay ahora, que estará flipando todavía. Iba detrás de mi en los aparatos de levantar peso y hacer musculación. Va por botones, aprietas 1, 2, 3 hasta 10. yo normalmente trabajo al 7 y es lo que hacía, pero cada vez que cambiaba de sitio sin que me viera el “cachas” lo ponía al 9. El tío se sentaba y cuando veía que estaba al 9 le entraban sudores solo de pensarlo…..todavía me estoy riendo. ¿Qué estará pensando? Me gustaría saberlo.

Después de la trituradora o Minipimer como yo le llamo, voy al Spa. Sauna finlandesa, sauna turca, duchas y talasoterapia. Una pasada.

El otro día estaba yo en la sauna y entró una chica –que por cierto parecía que se le había encogido el bikini del calor, por lo pequeñito que era- diciéndome que estaba en la piscina del Spa y que se había tenido que ir porque estaba lleno de ancianitas de la Residencia que hay al lado y que no paraban de gritar y la monitora más que nadie. Yo le dije que era normal porque la mayoría iban mal de oído por la edad que tenían. Ella me dijo que cuando fuera yo a la piscina vería lo que gritaban a lo que yo le contesté…- Con todos mis respetos a las ancianitas, no suelo bañarme con ellas debido a lo “sueltecitas” que deben de ir-…

El salto con exclamación espeluznante que dio la chica fue tan grande que tuve que llamar a los de mantenimiento para hacerla bajar del techo.

La sauna turca estupenda, con un vapor a eucalipto que te deja las vías respiratorias bien dispuestas para volver a fumar (jajajaja). Hay tanto vapor que no ves ni el sitio para sentarte, si pierdes algo es más difícil de encontrar que la tira de apertura de un paquete de cigarrillos Nobel.

Bueno, son unas pequeñas anécdotas, por lo demás, buen personal, buen servicio, pulcritud total y mucho ejercicio. Para eso está.

 

martes, 9 de septiembre de 2008

Soy un héroe de guerra

Estoy detrás de la trinchera con mi fusil, el suelo mojado, charcos de sangre y agua se confunden en el barro y los dedos de los pies fríos. Pensé que unas botas militares no se calarían tan fácilmente, aun así me da igual, le tengo mucho mas miedo a las silbantes balas que vuelan por el cielo rasgando vidas, que a un dedo gordo de mi pie blanquecino y arrugado por el frío y el agua.

Olor a pólvora, mi cara manchada por el barro, la pólvora y un hilo de sangre que recorre mi rostro de arriba abajo, cierro los ojos y mi cara es el rostro del terror. Lo peor de todo es que no se si es la peor de mis pesadillas o la vida real, porque desde que estoy aquí no se diferenciar entre lo real y los sueños. 

Estoy nervioso y no soy capaz de aguantar más tiempo agachado aquí. Quiero levantarme y acabar con todos aquellos que han segado la vida de mis compañeros. Ponerme en pie y disparar. Quiero gritar. Quiero volver a casa.

La voz de mi sargento, reacciona en mi como el silbato de un perro, apenas he entendido lo que dice pero ya se lo que tengo que hacer. Corro hacia ellos disparo bien, he acabado con uno. El miedo hace que mi cuerpo recupere las fuerzas que no tenía. En una situación tan extrema como esta,  la ética no tiene cabida. Sigo corriendo, gritando, disparo. Dos menos. No se por que matar se convierte en un alivio si aún quedan muchos enemigos. Subido de adrenalina corro en línea recta hasta mis enemigos disparando tres, cuatro, cinco, me tiro y me oculto detrás de un árbol. Una granada a caído a mi lado. Intento saltar y esquivar la metralla.

 Puñetazo al teclado ahora estoy muerto, no importa reinicio la pantalla.

Espera olvide que no era un juego.

El medico me recoge, pierdo la conciencia. No se que día es, ni la hora, pero cuando vuelvo en mi alguien me sonríe, hemos ganado la guerra. La felicidad invade mi cuerpo. Hemos ganado. La metralla de la granada me a dejado paralítico, pero que importa eso si mi presidente ahora tiene muchas toneladas de petróleo. Hemos ganado. Si,  jamás podré volver a andar y total solo para que mi presidente pudiera decir: “tengo más fuerzas militares que tu”. Y aun así sonrió.

 Mi mujer llora cuando me ve en silla de ruedas yo le consuelo diciéndole: “que importan un par de piernas si  he vuelto a casa para verte”.

El estado me paga mucho dinero... soy un héroe de guerra.

 

sábado, 6 de septiembre de 2008

PANDORA

Cuando Prometeo osó robar el fuego que portaba el dios Sol en su carro, Zeus entró en estado de cólera y ordenó a los distintos dioses crear una mujer capaz de seducir a cualquier hombre. Hefesto la fabricó con arcilla y le proporcionó formas sugerentes, Atenea la vistió elegante y Hermes le concedió facilidad para seducir y manipular. Entonces Zeus la dotó de vida y la envió a casa de Prometeo.
Allí vivía el benefactor de los mortales junto a su hermano Epimeteo que, a pesar de estar advertido de que Zeus podría utilizar cualquier estrategia para vengarse, aceptó la llegada de Pandora y, enamorándose perdidamente de sus encantos, la tomó por esposa.
Pero Pandora traía algo consigo: una caja –en realidad un ánfora- que contenía todos los males capaces de contaminar el mundo de desgracias. Junto a ellos venía también la Esperanza, consuelo del que sufre, y todos debían permanecer encerrados en aquella caja. Y es que, por aquel entonces, cuentan que la vida humana no conocía enfermedades, locuras, vicios o pobreza.
Pandora, víctima de su curiosidad, abrió un aciago día la caja y todos los males se escaparon por el mundo, asaltando a su antojo a los desdichados mortales. Asustada cerró la caja de golpe quedando dentro la Esperanza, tan necesaria para superar los malos momentos.
Apresuradamente corrió Pandora hacia los hombres a consolarlos, hablándoles de la Esperanza, a la que siempre podrían acudir pues estaba a buen recaudo.
Este es el conocido como Mito de la caja de Pandora, que forma parte de la mitología griega.
Ya he hablado de la Esperanza y de lo que ella significa, tanto que Lorca dijo que el peor de los sentimientos era el sentimiento de haberla perdido. ¿De que puedo entonces hablar hoy? ¿De Pandora, de sus males o de lo que significa abrir la dichosa cajita?
Todos tenemos esa cajita en nuestro interior y deberíamos cerrarla con llave y tirarla a ese fondo del mar que se llama “Matarile, rile, rón”. Pero no, nos colgamos la llave al cuello para que cualquier incauto sea capaz de cogerla y abrir con ella la puñetera caja. Soltamos todos los diablos y luego esperamos ser redimidos porque siempre conseguimos mantener viva la esperanza en nosotros…
A mi me consiguieron abrir esa caja y dejaron salir algunos diablillos como la ira, la soberbia, el rencor y casi, casi el odio aunque este último fue neutralizado… tal vez porque no cabe en mi forma de ser o porque tal vez nunca quise hacer daño a quien la abrió.Hoy no me encuentro bien, hoy mi conciencia me dice que nunca debí consentir que alguien me llevara al límite y hoy reconozco que la culpa es solo mía.
Trabajo de noche, y no, no soy cantante en un puticlub, realizo un trabajo entre informática y seguridad del que no puedo hablar. Vuelvo después de las 8 de la mañana a casa, duermo un par de horas, el día que no debo cumplir con mi otro trabajo, me voy al Spa Fitness, hago lo que debo hacer y vuelvo a casa a comer, me vuelvo a acostarme, hasta lo que puedo, salgo a un Iri´s Pub un rato, a las 9 vuelvo a casa, ceno, me cambio y vuelta al trabajo a las 10 y así todo los días de junio, julio y septiembre, luego no es de extrañar que en agosto me tomara la revancha, Tengo muchas horas en las que lo único que hago es pensar…
Trato de pensar según aquel sistema del yogui Raman, pensar en positivo, trato de ejercitar mi mente en ese concepto que básicamente es que tu mente sólo puede pensar en una cosa cada vez. Es imposible pensar dos cosas al mismo tiempo. Si me viene a la mente un pensamiento negativo, pienso lo opuesto, lo contrario. Lo tomo como un ejercicio mental, aunque parezca absurdo o simplista.
Si pongo verde a a alguien, pienso en que lo estoy poniendo por las nubes. Si me estoy haciendo una autocrítica feroz, me autoalábo. En este "ejercicio mental" descubro que aunque creo llevar razón en muchos de mis pensamientos negativos, quizás no soy justo e infravaloro aspectos positivos o razones que pueden justificar que las cosas no sean como a mi me gustan. Sobretodo empiezo a darme cuenta de que me siento mejor en muchos de mis pensamientos si no me martirizo continuamente con ellos.
Destrúyelos, acaba con ellos. No permitas que se cuele en tu mente ni un solo pensamiento negativo. Es tu primer reto. Tu "gimnasia mental" de cada día: el pensamiento opuesto.
No tiremos la llave, cojamos la caja entera y tirémosla al mar y con ella todos nuestra posibilidad de cualquier pensamiento o reacción negativa,

lunes, 1 de septiembre de 2008

1 DE SEPTIEMBRE DE 2008

No se puede decir que este sea mi año, no señor. Empezó bien, porque el 4 de enero, ella, la IMPREVISIBLE, después de algo más de tres meses, decidió reencontrarse conmigo. ¿Qué le hizo hacer ese movimiento, casi táctico de jugador de Ajedrez? En aquel momento ni me lo plantee, es hoy, en frío, cuando me hago esa pregunta y muchas más. Volvimos a empezar, eso quiere decir, verse un par de días más y el día de mi cumpleaños, el 12 de febrero, fue la última vez que hablé con ella, hasta julio, que me volvió a llamar para… (Quién sabe…)
Como a perro flaco todo son pulgas, a mi me cayeron todas las del perro “Pulgoso”. Debacle en la construcción, con el consiguiente retraso en unas ventas de solares y problemas en el trabajo que producen menos poder adquisitivo, mal humor, algún que otro accidente que me dejan mermadas mis condiciones físicas, cambio de casa (de no pagar a pagar) y ligando menos que Quasimodo en Marbella.
Recordaba aquella historia de un hombre que le habían llovido todas las desgracias del mundo e incluso lo habían despedido del trabajo y un amigo le preguntaba si tenía algo a la vista a lo que el le contestó; ¡qué quieres mamón, que tenga cataratas encima!
En fin, ¿Sabéis lo que es levantarse todas las mañanas como si hubieras dormido en el cajón de la persiana? Hay quién tiene perros como animales de compañía, los míos han sido arañas, arañas en mi nevera y en mi cuenta corriente. Pero cuando se pilota un barco -el mío se llama “La vida”- debes de pensar en que te puedes encontrar una tormenta y si te la encuentras debes de pensar que puedes hundirte… y si te hundes debes de pensar en tener un leño para poder flotar… y si no tienes leño… debes saber nadar… y hacerlo hasta alcanzar la orilla. ¡A eso se le llama sobrevivir! Y para sobrevivir hay que tener un motivo…el mío es ¡¡VIVIR!! Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años.
Se me hundió mi barco… no tuve leño, pero si sabía nadar y alcancé la orilla… un nuevo trabajo –que empezó a mediados de junio- que me hizo salir de muchos problemas y otra nueva actividad -por libre- que me ayudó algo más. Como dicen por ahí, Dios aprieta pero no ahoga… aunque si llega apretar algo más…. me jode.
Con respecto a mis “vacaciones”, la verdad no han estado mal, tengo un grupo de amigas que me hacen la vida muy llevadera, sino hubiera sido por ellas puede que en estos momentos estaría en Australia… o en Soria….que más da.
He conocido gente estupenda, muy agradable… personas que hacen que hoy por hoy siga confiando en el ser humano y sobre todo en ese “objeto” mío del deseo que es LA MUJER.
Anoche, mi última noche de salida durante una larga temporada, conocí a dos personas muy entrañables a las que voy a considerar amigas, porque así me lo parecieron, Magia- holandesa ella- y Carmen –precioso nombre-, con las cuales –junto con mi amiga Maite- cayeron algunas Guiness y una que otra pizza con una muy agradable conversación. ¡Cuanto aprendo de las mujeres!... y a pesar de ello siempre cometo los mismos errores…
La verdad es que estuve con ellas hasta a algo más de la una de la madrugada y luego pasé por un pub de la Canyada que estaban de aniversario. No sé muy bien que pasó después, pero a las 6 de la mañana estaba descalzo paseando por la playa del Saler… Creo que fue una buena despedida.
En fin, comienza un nuevo año -ya que el uno de enero deberían pasarlo al 1 de septiembre, por ser el comienzo del año laboral- y las expectativas no son del todo malas, más trabajo y menos arañas… más pasta y menos telarañas…más de casi de todo…y menos de algo… porque siempre hay algo que te falta… o mengua.
Llegué a la orilla, el barco se hundió, pero siempre que haya madera en la costa… se podrá construir otro… y mientras yo siga en pie… os prometo que navegará.