lunes, 30 de julio de 2012

Noche calurosa... muy calurosa.



Una noche calurosa, mi segunda noche de vacaciones y llevo el día extraño, más bien diría que cambiado pero ha sido agradable, por lo que he recordado del día anterior y por alguna de esas conversaciones tan agradables que últimamente me llevo dando. No hay nada para ello, como una buena conversadora que además, y como regalo, es guapa y sobre todo… atractiva.
Hoy llevo el horario cambiado, llevo casi dos meses durmiendo de día y trabajando de noche y cuesta acostumbrarse y mi amiga me dice que escriba, a lo que le he preguntado que si quería que le escribiera algo para ella; - ¡no!, me da miedo, me ha respondido. ¡que simpática! Lo dicho, una delicia de mujer.
Bueno, pues le escribiré un cuento.
MAR
Desde la tierra de los hombres, los ríos vertían veneno en las aguas. En el palacio submarino, sirenas de piel blanca lloraban lágrimas de sal por la muerte del Rey Neptuno. 
DESEO 
Miguel vio una estrella fugaz y pidió un deseo. Al día siguiente, la tormenta llevó a su ventana del hospital los olores del bosque. Entonces sonrió y murió, plácidamente. 
RENACIMIENTO
Era otoño cuando me dormí bajo el roble. Ahora soy la primavera que despierta sus raíces.

Y ahora escribiré esto, y se quedará en el aire para quien quiera agarrarlo

Sexo marino
Una nueva manera de entender la penumbra,
Recortar tu figura desnuda como el agua
De esta playa solitaria de mi deseo. 

Salobre es el gusto de tu sudor marino, 
Bajo el cielo de yeso de esta habitación 
No quiero más Universo que a ti bajo la sábana.

Celeste es tu cuerpo, húmedo en medio de las estrellas 
Grises de mi deleite indómito; me eclipso
De anhelos bochornosos y de hambrunas infinitas de ti. 

Una nueva forma de navegar bajo los astros fulgentes 
De tus ojos, ansiosos por mirarme 
El interior sorprendido de fantasías líquidas de amor punzante. 

Suave es tu piel erizada, mojada de placer, 
Toda tú esperando de mí la vuelta del buque al puerto 
Hospitalario y cálido de tu sexo marinero.


miércoles, 18 de julio de 2012

Amor platónico



Caminas tranquilamente por la calle. Finalmente has tenido un momento de paz, así que has decidido salir a pasear para expulsar espíritus malos, colocar bien los muebles de la mente.

 De repente, giras la mirada y allí está. El maniquí más bonito que hayas podido ver nunca. Resto petrificado, como si intentaras buscar su mirada, y a pesar de su falta de expresividad, encuentras una señal, gritos ahogados que te llaman, que te necesitan.

Fascinado por lo imposible, pones tu mano en el escaparate, contra el vidrio, esperando una respuesta, sentir aquel amor platónico que te ha dicho que le haces falta, con la esperanza de un desamparado que ha recibido la señal de que las puertas del cielo se le han abierto.

Sin ningún tipo de aviso , notas su mano, junto con la tuya, sólo separadas por el espejo, aunque esto no impide que puedas sentir el calor de sus dedos, la suavidad de su piel.

Fuerzas la nota, desmenuzando la luna, rompiendo el escaparate, lo haces pedazos, en la búsqueda desesperada del contacto, del sentir más absoluto.

Para cuando te das cuenta, has roto todo lo que aquel maniquí tenía, todo aquel artificio en el que se sustentaba, que le permitía ser como era, mostrar lo que mostraba.

Con la cabeza baja, marchas sin entender muy bien qué ha sucedido, que has ganado de todo esto, o qué has perdido, mejor dicho, cuánto mal has infringido en lo que más deseabas.

¿Ha valido la pena?

viernes, 13 de julio de 2012

Ojos de sombra negra



El silencio de la soledad me rodea, la luz de la luna en cuarto creciente que hoy no luce en todo su esplendor, es mi luz, mientras una suave brisa, en este espacio donde me encuentro, penetra poco a poco. Los recuerdos están en mi mente, cada vez con más sentimientos, sentimientos que no olvido, que siempre están presentes. Las horas pasan, la brisa aumenta, hasta que la luz del día con ganas se despierte. Otra noche dejada, otra noche olvidada, otra noche recordando aquello que parece pasado. Un recuerdo que está presente, desde siempre un sentimiento, un amor que cada día es mayor y más sincero. El día deja paso a la noche, la luna poco a poco ilumina, y mis sentimientos desean verte cada día. 

Querida amiga soledad, por fin he comprendido que tú eres la única que nunca me abandonará, como mi sombra, siempre me acompañarás, contigo puedo contar, y aunque a veces te alejes, sé que tarde o temprano acabarás volviendo al principio. El reencuentro siempre es difícil, yo no te busco pero… tú insistes en quedarte conmigo y resignado me callo y acepto tu amistad. En silencio me reencuentro contigo y mi destino, aunque busque atajos acaba haciendo el camino más largo y al final me doy cuenta que sólo te tengo a ti. Una vez más, abandonado con mi soledad, acompañado con el silencio, tan llamativo como siempre, invadido por la oscuridad sepulcral de tu ausencia. 


Pero no estoy solo, tus ojos de sombra negra me persiguen, aparecen caprichosos dentro de la negra noche, me acosan, me atacan, me intimidan, y me llevan hacia ti. Qué suerte tenerlos tan cerca, observar su belleza, disfrutar de su inmensidad, excitarme con su misterio. Miro hacia afuera, hace aire, truena, relampaguea, y en cada rayo, aparecen, brillantes, desafiando a la tormenta, exageradamente reales, reflejados en los cristales llorosos, que como yo, lloran por ti. Sopla viento de mar, y tus ojos de sombra negra se acercan, empujados por el viento, y las lágrimas chorrean, buscando el suelo para poder descansar. Qué suerte tenerlos tan cerca, que no pare la tormenta, que cada rayo me enseñe, y cada golpe de aire me acerque, y cuando llegue la calma, que el sol me vuelva a iluminar. ¿Tus ojos de sombra negra?

lunes, 9 de julio de 2012

A mi me...





A mí me entusiasma escribir
No me resulta difícil discernir, entre todas las posibles, las palabras que pueden decir lo que quiero decir y no otra cosa. Y colocarlas en el orden que necesitan para hacerse entender y explicar a alguien más lo que he pensado por un momento, antes de que se me escape el pensamiento de las manos. 

A mí me gusta leer. 
Me encanta encontrar las palabras ya escritas e ir dándoles vida a mi ritmo, poniéndolas volumen dentro mi cabeza, imaginándolas hechas carne y movimiento. 

A mí me cuesta pintar 
Me es difícil elegir colores, mezclarlos y crear uno nuevo que nunca es igual que ningún otro, y con él dar vida a una forma, a un espacio, a una sombra. 

A mí no me da miedo amar. 
Sé que cuando quiero de verdad lo hago para siempre. Soy apasionado y necesito controlar mis impulsos, por qué no siempre puedo manifestar mi amor tal como lo siento, pero lo cultivo. 

A mí me da miedo cuando me quieren. 
Saber que lo tienes conlleva saber que puedes dejar de tener y es muy duro cuando te sientes amado pensar que un día u otro dejarás de serlo. 

A mí me admira seguir vivo, siendo consciente de todos los peligros que me rodean cada día, y me enorgullece sentirme sano, conocedor de las enormes posibilidades que hay en cada momento de dejar de estarlo. 

A mí me aterra la muerte, porque cuando llegue ya no podré escribir, ni leer, ni intentar pintar, ni demostrar amor, ni admirar la vida, ni continuar conjugando mis verbos preferidos
. 
Sólo deseo que, a pesar de estar muerto, alguien me siga amando después de la palabra que pone el punto y final a todo el resto de verbos.

Alf.

jueves, 5 de julio de 2012

Nunca creas en cuentos de príncipes azules



No, hija, no. Nunca quieras ser como la Cenicienta. Es sólo una tonta sin asertividad. Quizás tiene miedo a quedarse sola. Quizás no le han dado de alta en la Seguridad Social. Quizás no tiene recursos económicos. Pero librarse de su despótica familia para zambullirse en la institución del matrimonio, no resulta algo saludable… por muy príncipe que sea el tío. 

No, hija, no. Nunca quieras ser como la Bella. Ya sé que en su caso la bestia se convierte en un príncipe. Sin embargo, lo que no te dice el cuento es que a menudo son los príncipes los que se convierten en bestias. Algún día sabrás quien es la reina Sofía. 

No, hija, no. Nunca quieras ser como la Belladurmiente. Muchas mujeres duermen durante años su libertad de mujer y, cuando despiertan, lo único que encuentran son viajes del Inserso. 

No, hija, no. Nunca quieras ser como  Rapunzel. Hay mujeres que viven en torres tan altas, tan altas, que acaban alejándose de la realidad para no volver nunca más. Algunas incluso acaban asegurando, sin miedo a hacer el ridículo, que silbar es un delito. 

No, hija, no. Nunca quieras ser como Blancanieves. Se trata de una de tantas mujeres que sufren el síndrome de Wendy. Sólo quieren ser útiles a sus Peter Panes, que nunca crecen y que lo único que desean es a alguien que les haga de madre. Aléjate todo lo que puedas de los Peter Pan. 

No, hija, no. Nunca quieras ser como Caperucita. En el mundo hay una población muy grande de lobos, que quieren destruir bellezas, manchar inocencias, desgarrar sueños. 

No, hija, no. Nunca quieras ser protagonista de ningún cuento. Intenta ser protagonista de tu destino, aquel que escribes cada día cuando escoges bien tus referentes. Sé mujer, que es mucho. Con tus virtudes y tus defectos. Sé libre que todavía es mucho mejor. Pon en cuarentena todos los arquetipos que la tradición ha convertido en norma. 

No, hija, no. Pinta los sueños con los colores de tu imaginación.

Dedicado con todos mis respetos y cariño a las mujeres… esos seres que tanto adoro.
Alf.

miércoles, 4 de julio de 2012

No hay amor para todos



Desde pequeños ya nos educan con la idea de que tarde o temprano acabaremos encontrando el amor, que este provocará un cambio en nuestra vida y hará que ésta mejore, te dicen que todos tenemos una media naranja por el mundo y que lo único que debemos hacer es encontrarla. Muchos de estos dicen haber encontrado el amor, muchos más dicen haberlo perdido pero pocos pueden decir orgullosos… haberlo conservado.
Y luego, algunos piensan, avergonzados por lo que puedan decir los demás, si realmente ese amor existe.
Quizás algunas de esas pocas personas, ya han encontrado el amor y lo han perdido, pero dentro de este propio grupo hay personas que ni siquiera han tenido la oportunidad de haberlo tenido.
Porque para ellas el amor no existe, existe para todos menos para ellas, y a medida que va pasando el tiempo se van dando cuenta de que si no encuentran a nadie no es porque tengan una lista interminable de defectos, ni porque el desamor haya hecho que no tengan la esperanza de volver a encontrar lo que un día llegó a ser amor. Simplemente saben que esa media naranja que corresponde a cada uno se ha extraviado, quizás se ha perdido, se ha podrido o que simplemente ese año la cosecha no fue buena y ni siquiera llegó a existir.
Y dando por supuesto esta última opción, te paras, cansado de buscar y buscar sin éxito el amor que te correspondía, el cual nunca llegó a existir, te resignas y miras toda la gente que te rodea, feliz de que ellos hayan tenido la oportunidad, ya no de encontrar el amor sino por lo menos de haber podido creer en él.
Y mientras vas viendo cómo la vida pasa, como la gente se enamora, después se engaña, se acaba desenamorado, se lamenta, se vuelve a enamorar y así sucesivamente mientras tú lo miras todo desde una cierta distancia al ver que nada de esto te llegará a pasar, pero sin poder evitar que el fantasma del amor se apodere de ti, provocando así que añores, con cierta ternura y melancolía, algo que nunca tendrás la oportunidad de vivir.

martes, 3 de julio de 2012

300 pots publicados




Hola a tod@s!!!!!
Hoy es un día especial porque este que estáis leyendo es el post (o entrada) número 300 de este blog. Y en primer lugar, QUIERO AGRADECER A TODAS LAS PERSONAS QUE ME SEGUÍS DE MANERA CONSTANTE A TRAVÉS DE ESTE FANTÁSTICO VEHÍCULO PORQUE ME ENORGULLECE EL SEGUIMIENTO QUE HACÉIS Y TODOS LOS COMENTARIOS QUE REALIZÁIS, BIEN EN EL MISMO BLOG, BIEN A TRAVÉS DEL TWITTER, DE FACEBOOK, DE ASV. ASÍ QUE DE PARTIDA MUCHAS GRACIAS PORQUE VUESTRA LECTURA, VUESTRO SEGUIMIENTO ES UN MARAVILLOSO ESTÍMULO PARA CONTINUAR CON ESTA ESCRITURA.