viernes, 31 de diciembre de 2010
miércoles, 22 de diciembre de 2010
25 de Diciembre de 2017
El modo en qué contamos los años en occidente toma por origen el nacimiento de Jesús, o así lo pretende. Sin embargo, es bien sabido que el monje encargado de crear nuestro nuevo calendario por allá en el siglo VI se equivocó en sus cálculos. Así, resulta que Jesús no vino al mundo cuando se le suponía. Por consiguiente:
¿Cuándo nació entonces Jesús de Nazaret?
Los escasos datos de los que disponemos referentes al nacimiento de Jesús son referencias bíblicas; a partir de ellas tendremos que recurrir a la Historia para obtener datos concretos.
Los cristianos festejan el 25 de diciembre como la fecha en que la Virgen María dio a luz al Mesías. No obstante, existen pruebas fehacientes de que es casi imposible que haya ocurrido en diciembre. ¿O a caso los pastorcitos podían estar con sus ovejas a la intemperie en pleno invierno?. En los Evangelios hay gruesas contradicciones acerca del año en que nació Jesús y absolutamente ninguna referencia al día y el mes, a pesar de lo cual se respeta en casi todo el mundo la fecha que la Iglesia católica da como fidedigna, aún a sabiendas de que no lo es: el 25 de diciembre, del año 1, hace XXI siglos.
Las circunstancia de su nacimiento, son misteriosas y discutidas. Todavía se ignora, por ejemplo, en que preciso momento de la historia se produjo su anunciado alumbramiento.
Las discrepancias que hay sobre el verdadero día de su advenimiento, son más abundantes que las coincidencias. Y tal vez haya que resignarse a que las cosas sigan así hasta el fin de los tiempos, ya que resulta casi imposible, al menos desde el punto de vista científico, reconciliar la historia con la teología. Durante siglos, los profetas habían anunciado al pueblo judío la llegada del Mesías; pero finalmente, cuando ese acontecimiento se produjo, pasó casi inadvertido, a tal punto que no quedaron registros que indiquen con claridad tal cual ocurría con los príncipes y los personajes importantes de la época.
A partir de ese instante, era el año 525 después del nacimiento, comenzó la Era Cristiana, desplazando para siempre, las viejas normas de datación que se usaban desde la fundación de Roma. Pero Dionisio (un monje) cometió varios errores de cálculo y lo hizo nacer después de su tiempo. En realidad, según cómputos más recientes, Jesús nació a fines del año 7 o a mediados del 6 antes de su propia era. No es la única paradoja: como ya se verá, es posible que estemos viviendo en el año 2017 en vez del 2010. Si el año de nacimiento es dudoso, tampoco se sabe el día preciso en que vino al mundo. Resulta altamente improbable que haya sido el 25 de diciembre, como se celebra actualmente. También se cree que para los apóstoles la fecha exacta del nacimiento de Jesús no era una prioridad.
En realidad, Juan I (Vaticano), que fue quien encargó a Dionisio establecer el año preciso en que había nacido Jesús, era el de fijar mejor y más fácilmente la época de la Pascua. Hasta ese momento, las Iglesias de Oriente y de Occidente, usaban para ese fin tablas diferentes y muy complicadas, basadas unas en ciclos de 95 años y otras en períodos de 532 años, como la preparada en Aquitania, por el papa Hilario. Resultado: las Pascuas se celebraban en cualquier fecha, cuando los obispos querían. Cuando Dionisio empezó su trabajo, aún se usaba el calendario juliano, establecido por Julio César, que contaba los días a partir de la fundación de Roma. Por el Evangelio de Lucas (3:23), el monje supo que Jesús empezó su ministerio a los 30 años de edad. ¿Pero en qué año?
La idea de este monje, que hizo todos sus cálculos en el año 525 de la nueva Era Cristiana, tuvo gran éxito y enseguida fue adoptada en Roma. En Inglaterra se la aceptó un siglo después. En Aragón en el año 1350 y en Castilla en 1383. Portugal la usó sólo a partir del año 1422. Pero después se supo que Dionisio se había equivocado. Mateo (2:1) dice que Jesús "vino al mundo en tiempos del rey Herodes", y como se sabe que Herodes murió en el año 4 a.C., Jesús debe haber nacido por lo menos 4 años antes de lo que dice Dionisio. Herodes, a quien le habían pronosticado que un niño nacido en Belén ocuparía su trono, ordenó matar a todos los pequeños menores de 2 años (Mateo 2:16). Esto lleva a pensar que Jesús, que fue llevado a Egipto por sus padres para huir de la matanza, tenía, en ese momento, entre un año y un año y medio.
Además, un nuevo calendario, el gregoriano, más preciso, vino a reemplazar al juliano usado por el monje Dionisio, con lo cual ya no se sabe muy bien cuando comenzó la Era Cristiana, pero igual muchos países y grupos religiosos, siguen apegados a otras formas de fechar los acontecimientos. Para 22 millones de judíos, por ejemplo, estamos en el año 5767. Para 900 millones de musulmanes estamos en el año 1427. Sin embargo, los persas de Irán, el calendario les marca el año 1386. Millones de personas de la India viven en el año 2064 y los sintoístas japoneses aseguran que estamos en el año 2666. Los chinos partidarios de Confucio están en el 2557. Por lo tanto, la Navidad fue desde siempre muy discutida. La Iglesia hizo coincidir la celebración de la Navidad, con una fiesta pagana que celebraban los romanos en homenaje al sol.
Lo que parece cierto, es que la Iglesia primitiva eligió el 25 de diciembre para hacer coincidir la Navidad con las muy populares festividades romanas en celebración del Sol, que se llevaban a cabo en ese día con gran jolgorio y alegría. Lo hizo para aumentar el fervor al cristianismo y por otro lado, apagar una festividad romana pagana. De todas formas, la celebración se hace antes de año nuevo, una incongruencia. La narración evangélica que hace pasar la Nochebuena a los pastores en el campo, al aire libre, no parece razonable: el frío, en esa época del año, es demasiado intenso en las afueras de Belén y la nieve impide el pasto. Según algunos, significa la unión de tres grandes culturas: la oriental, la judía y la egipcia.
Un mapa astronómico en el que se registra la aparición exacta de la estrella de Belén, concluye que la celebración de la Navidad debería ser en junio y no en diciembre, como ya es costumbre.
Un equipo de científicos australianos explicaron que la aparición de la estrella que guió a los Tres Reyes Magos, se produjo en la conjunción entre Venus y Júpiter, que por su cercanía se pudieron mostrar tan brillantes como un gran faro que apareció de pronto en el firmamento, publica el diario británico: Telegraph. El astrónomo australiano Dave Reneke empleó complejos programas de computadora para ‘mapear’ la posición exacta de todos los cuerpos celestes en
el espacio tal como estos se habrían mostrado en Jerusalén hace más de 2 mil años.
En fin, el 25 de Diciembre fue oficialmente proclamada por los “padres” de la iglesia en el año 440 DC, como un sincretismo entre la religión del entonces Imperio Romano y la tradición del día festivo de la Saturnalia, la que se observaba cerca del solsticio de invierno, que era una de las muchas tradiciones paganas heredadas del sacerdocio babilónico. Aunque lo importante es la presencia del hijo del hombre entre nosotros, Jesús El Cristo, Jesús El Mesías, profetizado siglos atrás, él se hizo hombre y habito entre nosotros en junio o diciembre, eso no importa. El hecho es que estuvo y cohabito entre los más desposeídos y pecadores. Lo importante es la Gloria de Jesús, por lo menos entre los cristianos de buena fe.
Una cosa está clara para mi, que si el mundo se va a terminar en el 2012, como presagian algunos, ya se acabó, ya que en teoría estamos en el 2017. Es un alivio.
jueves, 16 de diciembre de 2010
lunes, 13 de diciembre de 2010
Cabernet Sauvignon
Arzuaga
Cabernet
y con copa,
me seduce el paladar.
Sólo de mirarte pienso,
en el momento de atacar.
La memoria es selectiva,
y no necesita iniciativa,
para empezar contigo a jugar.
Plantearme el sentimiento,
ya no es una estrategia.
Simplemente placer.
Sedúceme la inocencia,
aquella que quizás piensa,
que tiene el amor bajo control.
Cómeme sin miedo.
El deseo es de los dos.
Para volver a repetir,
la excusa ya está escrita.
El momento oportuno.
Las palabras exactas.
El tacto del que busca
el misterio que no se explica.
El color del pensamiento
ya se ha difuminado,
para volver a empezar.
Juegos de cama esta noche,
seducidos por nuestro instinto.
Y te comeré la boca,
sin dejarte respirar.
Tranquila,
yo ya te daré la vida,
si tú conmigo quieres continuar.
Sedúceme.
Y dirás si no es verdad,
que de mis labios probaste,
la dulzura de quien te quiere
y que nunca podrás olvidar.
Cabernet
y con copa,
me seduce el paladar.
Sólo de mirarte pienso,
en el momento de atacar.
La memoria es selectiva,
y no necesita iniciativa,
para empezar contigo a jugar.
Plantearme el sentimiento,
ya no es una estrategia.
Simplemente placer.
Sedúceme la inocencia,
aquella que quizás piensa,
que tiene el amor bajo control.
Cómeme sin miedo.
El deseo es de los dos.
Para volver a repetir,
la excusa ya está escrita.
El momento oportuno.
Las palabras exactas.
El tacto del que busca
el misterio que no se explica.
El color del pensamiento
ya se ha difuminado,
para volver a empezar.
Juegos de cama esta noche,
seducidos por nuestro instinto.
Y te comeré la boca,
sin dejarte respirar.
Tranquila,
yo ya te daré la vida,
si tú conmigo quieres continuar.
Sedúceme.
Y dirás si no es verdad,
que de mis labios probaste,
la dulzura de quien te quiere
y que nunca podrás olvidar.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Soy, sois... la vida
Es un día de recuerdos tristes… hoy hace 29 años que falleció mi padre, pero ese recuerdo pensaba aliviarlo de una manera u otra en compañía de los amigos. Me levanté demasiado temprano aún siendo fiesta y no he hecho otra cosa que deambular por la habitación sin saber que hacer hasta que se hiciera la hora de ir a comer a casa de una amiga. Salí a la calle a comprar tabaco y me encontré con que unos vándalos la habían tomado con los espejos retrovisores de mi coche. Enfilé bastante malhumorado hacia el estanco y cuando llegué a él me di cuenta que la cartera se había quedado en casa. Volví sobre mis pasos y de vuelta al estanco me dicen que el tabaco había subido un 15%. Nada que decir. Llamo a mi amiga para ver a qué hora es el encuentro y me dice que la comida ha sido suspendida y que nos espera a las 5 de la tarde para tomar café. Me quedan más horas todavía sin saber qué hacer. Hoy creo que no es mi día. Dice mi horóscopo que le ofrezca a mi enamorada (¿?) un buen masaje de espaldas y una oreja amistosa. ¿Y a mi quién me lo da? A todo esto debo añadir algún que otro error que cometí ayer, pero no tiene importancia, a mi hoy nada me va a joder el día, usaré mi tiempo en pensar positivamente porque la vida se vive afrontando conflictos cuando estás en el punto en el que piensas que no hay salida ni regreso. La vida se vive cuando te sientes totalmente presionado o cuando crees que es lo último que vas a hacer. Hay que batallar consigo mismo, dar frente a las adversidades, reconocer que no se es perfecto y como tal cometemos errores que debemos corregir.
La vida es saber convivir y compartir con los demás; y a pesar de la diferencias entre los seres humanos, debemos aceptar que al igual que todos, tenemos defectos y virtudes.
Tú y yo no somos el mundo, sino que formamos parte de él. Es por eso que no podemos ignorar que juntos de alguna manera podemos hacer algo para propiciar la paz entre los hombres de buena voluntad.
En realidad la vida se vive en el momento que te preguntas ¿Qué hice y qué estoy haciendo con mi vida? Eso pocas personas se lo preguntan. Es importante saber lo que estamos haciendo con nuestras vidas. Hay que tener suficiente valor para afrontar las consecuencias de lo bueno o malo que hacemos.
Tú y yo somos los únicos que podemos decidir nuestro destino. Debemos explorar y analizar nuestro interior, ver si estamos haciendo las cosas bien o mal, según el concepto que tenga cada cual de lo que es bueno o malo. Aceptar las fortalezas y debilidades que poseemos, nos hace personas más conscientes de lo que podemos o no hacer de nuestras vidas. Reflexionar sobre nosotros mismos no es malo, al contrario, nos permite aprender de lo que hemos hecho bien y también de nuestros errores.
De esa manera podemos superarnos para lograr la armonía y la paz con nosotros mismos, además de reflejarlas y compartirlas con otras personas.
No es tan importante lo que la gente piense y diga de nosotros, lo más importante es lo que nosotros mismo pensemos y creamos de nuestra entidad. No importa como seamos, con defectos y virtudes, con debilidades y fortalezas, debemos aceptarnos y amarnos tal y como es nuestra realidad. Ese es el secreto para poder lidiar, aceptar y amar a los demás, tal y como son. Eso también es amar al prójimo como así mismo.
¿Sabes?... ya me encuentro mejor.
sábado, 4 de diciembre de 2010
La goma de borrar
para que los tormentos y
los malos momentos
pudieras borrar.
Borra, borra, borra
!envíalos a la porra!
Que no te quede ninguno,
y en la cabeza métete un tapón
Y sonríe de felicidad y de emoción.
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