martes, 18 de noviembre de 2014

Blanco y negro


Olor de limpio. Algodones puros de los que expulsan el sudor. Todo blando, todo blanco, todo puro... Y yo allá en pleno mes de aquel tranquilo febrero de hace algo más de sesenta años, un febrero frío y lluvioso ignorado dentro de la cuna. Todos los brazos hacia mí, y yo, indiferente, porque no me daba cuenta de si mi llegada había sido un deseo, un descuido, había sido fruto de una noche enloquecida, o quizás fruto de una rutina, de un acto rutinario en aquellos años que no se sabía qué hacer...
Al otro lado del mundo, en aquel mismo momento, nacía Tala, un niño negro que salía de su madre para ir a parar directamente a tierra, una tierra seca y polvorienta, mientras su madre trabajaba en una plantación de caña. No tuvo tiempo de decir ay y el hijo ya lloraba y las trabajadoras que estaban a su lado, después de mirar si el encargado las veía, se apresuraban a llegar a hora de cortar el cordón umbilical del chico que quizás se rebelaría contra aquella situación y les quitaría las cadenas del sufrimiento y de la sumisión.

De nombre, Italia


—Tu hija ha nacido con el síndrome de Down— le ha dicho el médico en voz baja.

A pesar de la delicadeza con que el tocólogo ha pronunciado estas palabras, la herida que le han provocado es tan dolorosa que desearía sumergirse bajo las sábanas y volverse a dormir. Quizás es una pesadilla. ¡No es posible que le esté pasando esto! Observa el movimiento de los labios de la gente que lo rodea, recibe las caricias de su hombre. No estaba preparada para escuchar un diagnóstico como aquel. ¡Ella sólo tiene veintinueve años!

Su hija no podrá ser médico, como su abuelo, ni tendrá aficiones literarias, como ella. Ni irá a la escuela que ya tenían pensada. Ni más adelante tendrá que estar despierta, de madrugada, esperando que llegue sana y salva a casa. La enfermera, en silencio, le ha depositado la criatura entre los brazos. Ella la mira, le pasa un dedo alrrededor de la cara. Le acaricia con dulzura la barbilla, los labios, la nariz... Cierra los ojos. No parece un buen camino añorar lo que nunca pasará. Tendría que vencer el miedo y superar el chasco. Aprender a valorar lo que tiene y aferrarse a lo que sí puede suceder. Recuerda cuando su hombre estuvo a punto de ser trasladado a París. Les costó hacerse a la idea, pero poco a poco se fueron entusiasmando. Finalmente, cuando ya lo tenían todo a punto, le comunicaron que el destino tendría que ser otro: Italia. Al saberlo, se sintieron desilusionados. Ya no les servía lo que habían investigado y aprendido. Otras costumbres, otro idioma... Pero también recuerda que pocos días después se volvían a ilusionar y hacían cábalas sobre las magníficas vivencias que tendrían en aquel país donde, finalmente, disfrutaron de tres años inolvidables.

El recuerdo se ha desvanecido, pero le ha dejado una sonrisa. Y un pensamiento que va cogiendo forma y la llena de coraje. Besa su hija y la estrecha con fuerza contra su pecho. El amor que siente es tan intenso que sabe que nunca podrá separarse de este cuerpo pequeño.

Y de nombre ¿por qué no Italia? (alf.)




jueves, 30 de octubre de 2014

Psicomotriz



Mirarte al espejo a primera hora de la mañana y darte cuenta que ya hacía rato que intentabas afeitarte con el despertador; no tiene nada de estrambótico, si tienes en cuenta el contexto actual.
Pones el móvil en la tostadora o envías un whatsapp desde la pantalla táctil de una rebanada de pan, son dificultades psicomotrices, no se tiene que sufrir. Conflictos entre las percepciones sensoriales y los movimientos corporales. Demasiados años en atención permanente, o exposición ininterrumpida, a situaciones gradualmente más desconcertantes. La epidemia en  África occidental, con casos en Madrid, por ejemplo. Las guerras al norte del mismo continente. Centenares de personas recibidas a golpes en las fronteras melillenses. Que España lidera la recuperación económica. Las indemnizaciones de la empresa Castor. La proliferación de casos de corrupción. Las tarjetas opacas. La libertad del ex director Blesa. La suspensión del juez Silva. Enfatizar que si no se vota es una victoria de la democracia. Las coacciones ideológicas. Presos políticos. Y el río Güell canalizados perfectamente por el tramo ferroviario de alta velocidad… Sí.

Así es la reacción que desemboca en una respuesta de autodefensa, consecuencia de la situación de amenaza a nuestra integridad física reiterada; y las réplicas, acontecen programas naturales: encender un pitillo por el filtro, ponerte calcetines diferentes o meterle sal al café con leche, después de cerrar los ojos para no visualizar la brutal colisión del coche de fórmula-1 contra una grúa, a más de 200 km/h, o del retorno a la recesión económica en Europa. Pánico. La tensión es progresiva. Acumulativa. Empiezas por las orejas del lobo, el hombre del saco, el dragón feroz, el ojo de *Morthor y creces con el Euríbor, la fantasmagórica prima de riesgo, la presión de las culturas orientales, la crisis del mercado laboral, la violencia informativa o el ébola. Sorpresa, miedo, escalofrío y… primeros síntomas psicosomáticos.

Haces un *kit-*kat. Te quedas en blanco. No es de extrañar, pasas la noche del llorón si no apagas el transistor. Vaya, que te queda un telediario para sacar a pasear la aspiradora al Central Park. Será eso. Desconectar antes de llegar al trabajo con las zapatillas de poca monta. Emanciparse. Dejar la absurda interpretación, donde el lenguaje cura una iconografía básica de angustias, de falsas realidades, necesarias. alf.

domingo, 19 de octubre de 2014

El camino de la vida


Cuando te encuentras en una encrucijada de caminos debes tomar la decisión de cual hay que elegir para seguir adelante. Al elegir un camino, siempre favoreces a unos y perjudicas a otros, eso es un hecho pero hay momentos en la vida que uno debe mirar su propio ombligo porque tu vida está por encima de las demás. No es egoísmo porque sin ella… nunca podrás ayudar a ninguna de las otras.

Hay quien dice que tomar una decisión así, tener que elegir el camino a seguir,  puede ser una mala decisión, pero yo no pienso así, para mi todos los caminos son acertados, solo son diferentes en su recorrido, unos más dificultosos que otros.

No soy amigo de las dificultades pero no me gustan los caminos fáciles, en un camino limpio y recto, cuando llevas un rato andando y te confías cualquier piedra puede hacerte caer y romperte los dientes, mientras en un camino lleno de dificultades, lo que aprendes es ser más fuerte para resolver cualquier traba y llegar al final con una victoria merecida.


Nunca trates de soslayar una dificultad, toda dificultad eludida se convertirá más tarde en un fantasma demoledor de nuestro descanso. Ninguna dificultad puede abatir a nadie que tiene fe en su misión.

miércoles, 30 de julio de 2014

Soy un desgraciado



Soy un desgraciado. Dicen que cuando se pisa aquello que por otro lado siempre intentamos evitar de pisar, se queda tocado por la fortuna. Pues os puedo bien asegurar que en mi caso ni me ha lucido. El otro día, sin ir más lejos, quedé muy embadurnado. No como una croqueta, todo se tiene que decir, pero el zapato del pie derecho pasó directamente a ser tirado. Subir descalzo al autocar era la única manera permitida para poder continuar viaje, si no quería ofender las narices del resto de ocupantes.

Ir de excursión a la natura comporta riesgos por encima de los que estamos expuestos al pasear por ciudad. Es cierto que en el campo se minimiza la posibilidad de que se sea atropellado, pero crece exponencialmente la de pisar cualquier “trufa”. Y de acabar pasando, —os hablo con pleno conocimiento de causa— no se asemeja en nada a cuando en plena zona urbana y en no poderla esquivar, resbalamos sobre la de un perro de incívico amo. La medida de un perro tiene un límite, la de una vaca, a pesar de que también, queda muy distante de la del primero.

Cuando mi pie notó que se hundía, el instinto hizo que lo retirara casi en el acto. Al constatar por el olor que no era barro aquello pisado, hice lo propio que hubiera hecho, creo, que  cualquiera en mi caso. Intenté limpiar lo ensuciado refregando la suela del zapato por el césped adyacente. Pero no viniendo, como no vengo, de familia de labrador, menosprecié la volumetría del elemento. Mientras por limpiarme, insistía en revolver sobre lo que erróneamente creía césped. Al dar por acabada la operación de limpieza, me di cuenta que seguía anclado encima de aquello que ahora no volveré a mencionar y que en ninguna parte me había limpiado, pero si había acabado bien aplastado.

Evidentemente, no corrí a comprar ningún número de lotería. ¿Para qué?

El día siguiente, dos vecinas comentaban en el ascensor, que el primer premio había tocado en la administración de debajo de casa. Soy un desgraciado. ¿A qué si? alf.



sábado, 19 de julio de 2014

Deshojando la margarita


Los dedos le tiemblan cuando arranca el último pétalo. "¡Me ama!". La mirada se le nubla, el mundo se licúa, las mejillas le queman. ¡Lo sabía! Sabía que había que perseverar y no desfallecer ante la adversidad. El amor se fortalece con el adobo de la ilusión y él es un amante insistente, terco, y no se ha dejado doblar por el infortunio. Ahora la margarita ha dictado el veredicto y es seguro que pronto abrazará a su amada –¡por fin!– y todo gracias a no darse nunca por vencido, a ser persistente: lo testimonian las docenas de tallos con corolas deshojadas dispersas a sus pies.

miércoles, 23 de abril de 2014

Día del libro


Hoy es el día del libro, por si alguien no se había enterado. También hace unos días murió el insigne escritor de las letras españolas, Gabriel García Márquez, y eso si es difícil que nadie se haya enterado. Lo bueno del Facebook es que te enteras de todo enseguida, lo malo… es que te lo machacan hasta la saciedad.

Recuerdo cuando estudiaba bachiller (mi bachiller, ese en el que nada te daban simplificado) la asignatura de Literatura donde aprendí, y todavía no he olvidado, versos de Espronceda, Becquer, Calderon, Quevedo, 

Marqués de Santillana y tantos otros. Los aprendías de memoria y por eso todavía los recuerdo… “La canción del pirata”, “Volverán las oscuras golondrinas”, “La vida es sueño”, “La vida del buscón” o “La vaquera de la Finojosa”, por decir algunos. Pero hoy quiero hablar de la primera novela que me leí entera y de tirón, cuando era tan chico que ni me acuerdo que edad tenía, fue “Robinsón Crusoe”, de Daniel Defoe.

A pesar de que la obra hoy resulta chocante para la sensibilidad contemporánea, como son su patente aceptación del racismo, el esclavismo y el colonialismo cultural, circunstancias consideradas normales por la sociedad inglesa de la época. Durante la vida de Daniel Defoe, el Imperialismo británico estaba en pleno expansión, y a lo largo de 400 años, los ingleses esclavizaron a más de 20 millones de personas, la mayoría procedentes de la costa este de África.

Pero el tema es que a mí lo que me gustó en aquel momento, a pesar de mi corta edad y que todavía me entusiasma es la superación de la adversidad y el ascenso del protagonista al gobierno de su entorno. Robinson Crusoe llega a la isla sin nada y acaba dominando tanto a la naturaleza como a los animales. Luego más tarde y que hoy ya no me gusta tanto, es que cuando aparece Viernes ya se considera el "rey" de la isla, y a pesar del afecto que siente por éste, su relación es de señor y lacayo. 

Buen día del libro. alf.




lunes, 24 de marzo de 2014

Somos y seremos.


¿Qué pasa cuando los días dejan de rodar en torno a una misma realidad? Cuando el orden acontece caótico y el que conocíamos como núcleo fundamental, cambia de posición. ¿Es la vida quien vela por nosotros? ¿O quizás no hay nadie que nos ampare?

Continuemos despertándonos en soledad, vagando sin sentido por un mundo insostenible. Dormimos en una esfera donde la noche ya no se viste de cielos estrellados, y el día se ha inundado de una oscuridad parecida a la de una cortina de nubes sobre un pueblo dolorido. Seguimos anhelando un suspiro, una oportunidad, esperanzas de vida que no llegan nunca y constituimos una sociedad opaca, sin pies ni cabeza. Cada paso es una lágrima y cada palabra un porcentaje de oxígeno desperdiciado. Nuestros días constituyen una cuenta atrás en un tiempo agonizante. Hoy es el día siguiente y el ayer ya se ha apartado para no volver a acercarse nunca más. El tiempo alcanza un infinito y ha perdido su sentido completo. Las posibilidades se acaban… Y el crepúsculo conquista nuestros corazones. Corazones de piedra. Corazones narcisistas e inertes. Corazones que alcanzan cuerpos muertos, alimentándose de sangre fría. Latiendo por calles frías y parados que resuenan día y noche de entre las almas de una antigua sociedad. Una sociedad emprendedora, ansiosa de justicia y con anhelos de libertad. Una sociedad extinguida que hoy sólo existe en el recuerdo. Existe en los cerebros de aquellos que reclaman aquello que les corresponde detrás de una barrera molesta. Continúa existiendo en la memoria de los que viven en tiempos complicados por los soñadores.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Mi Blog


Este vuestro Blog, donde yo escribo, el día 24 pasado cumplió 500 entradas publicadas, y en fecha de hoy llevan 133.383 páginas vistas y un número de visitantes de 79.514. En 6 años que ha cumplido sale un resultante de 13.542 visitas años o lo que es igual, a razón de más de 1.000 visitas mensuales. 
Yo me doy por satisfecho.

Gracias a todos.

martes, 11 de febrero de 2014

Búsqueda


Estás justamente en la mitad del camino de la lógica y la emoción. Por esto que tus reacciones son a veces emotivas, otras lógicas y a veces se presentan simultáneamente.
Tiendes a controlar todo y a todos. Tienes arrebatos de mal humor y tu carácter varía de la euforia a la depresión con sentimientos de culpa. Detestas formarte hábitos, sean estos buenos o malos.
Eres extremadamente sensible y hieres con facilidad tus propios sentimientos fuera de la proporción real. Eres indecisa. Y eres propensa a los celos.
Mírate y piensa que ves.

Que te diferencia de los otros y con que no te identificas. Y verás que en el mundo está lleno de personas vacías, opacas y totalmente de otro mundo que no es el tuyo. ¿Porque están? Pues para poder diferenciar los brillantes en bruto que te pone la vida delante, y por eso los tienes que saber identificar dentro de una sociedad egoísta, rencorosa, egocéntrica y con la más triste insensibilidad.

Todo el mundo se merece una segunda oportunidad puesto que no hemos venido al mundo con un manual de instrucciones donde nos indique en cada momento lo que tenemos que hacer o el camino correcto. Y entonces te das cuenta de quienes entran en tu vida para marchar y quien viene para quedarse. Porque recuerda que dentro de esta sociedad, hay personas que están buscando alguien cómo tú, que hablan la misma lengua que tú, la de los gestos, miradas y lo más importante, la de los valores. Por una amistad sincera, por una relación, para hacer cafés en los momentos más críticos de tu vida... ¡¡quién sabe!!

En la búsqueda siempre encontrarás gente que crees que piensa igual que tú y una vez más te equivocarás... Pero estos hechos sólo te abrirán más los ojos, una vez hayas cogido al truco de identificar esta gente, verás de lejos quien no es quien dice ser y no perderás al tiempo.