miércoles, 29 de agosto de 2012

Formas de pensar



Hace unos días leí, que "pensar" viene de pensum, que quiere decir "peso". Así pues, pensar las cosas, vendría a ser "sopesar las cosas", ir al fondo de las cosas, ir a su "propio peso"... 

Leí también que la realidad nos viene dada, pero que la podemos pensar de muchas maneras : desde la literatura, desde el arte, desde la matemática, desde la ciencia, desde la historia, la política, la economía, desde la astronomía, la filosofía, desde la teología etc. Y me gustó mucho la teoría de Zubiri, según la cual, tan pronto un teorema puede ser una teoría científica, como una buena novela... ¿curioso no? normalmente no tenemos esta apreciación y la verdad es que te hace pensar. 

Dijo que hay algunas diferencias en las maneras de pensar: mientras que la ciencia tiene respuestas muy precisas a cuestiones penúltimas, la filosofía y la teología tienen respuestas muy imprecisas a cuestiones últimas. 
Y continuaba diciendo que podemos pensar en "la hoja de un árbol", por ejemplo, a través de un análisis biológico, de la botánica, a través de la fotografía, de la matemática etc, pero que probablemente sea la mirada poética la que se acerque un poco más, en su esencia, a su "peso". 

Y yo, "pensando", llego a la conclusión de que si hay muchas maneras de acercarse a la realidad, pues que me quedo con la poética. Y cuando digo "poética", me refiero a cualquier disciplina artística (literatura, música, pintura etc) Frente al mar mediático en el que vivimos inmerso, hay otra manera de pensar que a menudo olvidamos, y que toca tanto el muelle del hueso, como cualquier otra cosa: La poesía nos ayuda a vivir, a pensar las cosas desde una vertiente insólita, a averiguar las razones ocultas y las percepciones secretas, nos ayuda a situarnos, a tomar partido el día a día , a salir al frente de los problemas con la mente renovada, aprender a esperar lo que nadie espera... pero sobre todo a abrir los ojos a la realidad más escondida de todas, que no diré cuál es, porque eso es lo que tiene la poesía, que está siempre abierta a toda interpretación y que cualquiera puede hacer suya, aquí, allá y en todo el mundo.

sábado, 18 de agosto de 2012

Básicamente te quiero



Básicamente te quiero. 

Básicamente te quiero porque eres buena persona,
porque tu calma contagia sed de vivir 
y rodea una aureola de cotidianidad. 

Te quiero porque tienes la fuerza que a mí me falta, 
porque cuando te relajas, 
entre mis brazos, 
las horas se transforman en un líquido amniótico 
y el aire que respiras preña de paz las sombras. 
Porque en mi naufragio 
tú silueta dibuja un litoral 
donde parece que las cosas son grávidas y estables. 

Porque eres alegre y fresca como una canción en los labios 
y tu presencia ahuyenta los fantasmas.
Porque, de repente, 
conjugas el deseo 
y tú cuerpo me reclama como una cuna de espuma 
y tu aliento me despierta orquídeas en la piel.

si pudiera te daría...



si pudiera te daría... 
un canto de sirena con sabor a fresa, 
el color azul del mar y el olor del jazmín... 

la luz de luna llena y una sonrisa de druida, 
el vuelo del pájaro que te empujara hacia mí... 

el hada del bosque, la frescura de la nieve, 
la playa encantada soñada con deleite... 

el placer de mi cuerpo y el deseo del tuyo, 
el sueño descabezado contigo cada noche...

y yo me quedaría...

con el instante del tiempo... 
y las caricias de tu cuerpo desnudo... 

y con tu beso... 

porque nada tengo cuando me faltas tú.

viernes, 10 de agosto de 2012

Nada



Hoy soy hombre muerto, y lo sé porque no siento nada en absoluto. 
Vuelvo a disparar contra el silencio, una y otra vez, hasta que dejo el cargador vacío. 
El arma me golpea secamente el hombro, como si me quisiera recordar que yo soy el único que respira en la estancia. 
El último disparo hiere de muerte el estrellado cielo de abril. Ya faltan contadas horas para el amanecer. 
¿Qué queda? 
Nada. 
Por no quedar no queda ni silencio. El eco resuena por todas partes, inunda mi cabeza con martillazos estridentes. Jadeo arrodillado en el suelo. 
Si tengo honor, ¿por qué no lo siento? ¿Soy un soldado? ¿Es este verdaderamente mi oficio? Con los ojos cerrados me palpo la ropa, el casco, las botas, el fusil de asalto, las mangas... La bandera. La recorro con las yemas de los dedos repetidamente mientras miro como un mirón el cuerpo del último soldado que he muerto. 
Esto es la guerra, nano. 
Vuelvo a palpar la insignia de la chaqueta. 
Soy un soldado, pertenezco a un ejército. 
Un patriota desmesurado, lo daría todo por la patria, lo haría todo por la patria. No hay algo más importante que el honor, el esplendor y la fuerza del país al que sirvo. 
¿Pero por qué diablos me siento como un miserable asesino? 
No es culpa mía, ¡cojones! No tenía que haber civiles, no nos escucharon cuando les decíamos que se fueran el campo! ¡Mierda de moros! Mierda! 
Escupo disparates mientras doy patadas a la puerta de una casa en ruinas. La misma casa que no hace ni media hora asalté para protegerme.
Fuera de mí, la golpeo tan fuerte que la tumbo al suelo. 
Todos mis argumentos, las cosas en las que creo y por las que lucho quedan brutalmente aplastados por los ojos de la mujer que me mira. Una árabe, preciosa, de ojos verdes cristalinos acurrucada dentro de su llanto en un rincón entre dos paredes.
Tardo segundos en darme cuenta que lo que lleva entre los brazos es el cuerpo inerte de un bebé. Y entonces me veo a mí, como una ráfaga de imágenes rojas y ensangrentadas, jurando bandera, subido al tanque, disparando mi primer disparo, entrando en la casa en la que me encuentro ahora y me siento decir a mí mismo, vomitando frases violentas. "¡Callad, cojones! Tú, da, haz que se calle el chiquillo. ¡Que calle! ¡Que calle!" 
Y el disparo. El maldito eco resonante que lo llena todo. 
La visión estremece al general Aguilar. Me coge del hombro. Saludo, los pies en paralelo, la mano derecha cerca de la frente. Procuro disimular la mirada aturdida. 
"Descanse, Martínez. Reúna a sus hombres. Hemos firmado la paz, volvemos a casa".

 Lo que se consigue con muerte, sólo se puede mantener matando.

jueves, 9 de agosto de 2012

Amor loco



No sé si sería muy atrevido, 
decirte que te quiero,
pero me gusta correr riesgos,
y, a veces, caer no está tan mal. 

Ya me perdonarás, 
si te ofendo con mis versos,
pero a mí me ahogan, 
y me matan, si fuera no los saco. 

Créeme, sé lo que hablo, 
por mucho que a veces parezca loco, 
y no es que no lo sea, al contrario, 
sólo es que a veces quedo solo. 

Y además, digamos, ¿quién es el loco, 
que habla mal de la locura? 
Si todo el mundo que dice no serlo, 
se vuelve esclavo de todos. 

Sólo el loco planta cara, 
y es sólo él quien se atreve a coger otros caminos . 
Que vaya solo, no le falta  certeza. 
Que vaya solo, no dice que no llegue al final del camino. 

Y permíteme decirte, también, 
con toda la locura que de golpe me rodea,
que si te amo no es porque sea loco, 
es porque tú me das la locura. 
Es porque tú, me das amor.

miércoles, 8 de agosto de 2012

En mi corazón estarás



Cuando ya no me queda nada en que pensar me aferro con todas mis fuerzas a ti... entonces, abro los ojos y me muestran un vaciado físico donde verdaderamente tú no estás. 
Por tan solo un momento la nostalgia me llevo por un mundo negro de pesimismos mostrándome la cruda realidad que me quieren hacer ver, pero esta realidad no me gusta, ¡yo tengo mi realidad! Donde tú estás siempre presente en mi corazón, desde el momento que te conocí... a veces lo he querido ocultar, por no hacerme daño a mí mismo, pero finalmente, cuando verdaderamente me hago daño es cuando intento vivir una vida sin ti, sin pensar en que estarás haciendo ahora mismo, sin saber cómo estás ni lo que te inquieta.
Eres tú la que me da luz, la que me iluminó un cierto día que nunca olvidaré por mucho esfuerzo que sea posible. 
En este momento no te veo, no te toco. Pero te siento dentro de mí, siempre viva, siempre dándome sonrisas y dejándome poner esperanzas para que las viva día y noche. 
Y buscando en mi armario de recuerdos he encontrado una canción que hacía mucho que no escuchaba, pero que  siempre he recordado, es preciosa, y es lo que ahora mismo siento. Y loco por ti, te dedico esta canción 

lunes, 6 de agosto de 2012

¡te deseo!



todo está en silencio,
como nuevo,
a punto de estrenar 

y, el pequeño sonido de una palabra 
resuena en el espacio minúsculo de la habitación
mientras el sol de la mañana ilumina un pequeño rincón de intimidad 
dándole esencia y calor 

pues al oído te digo: 

"te deseo"

domingo, 5 de agosto de 2012

El sonido de un recuerdo



A día de hoy, y desde hace algún tiempo, me encontraba intentando organizar todo lo que hay mi mente y sobre todo en mi alma, me encontraba buscando una página en blanco donde poder empezar de nuevo; donde poder empezar a escribir una nueva historia para mí. Cuando por fin la conozco y todo tiene un nuevo sentido, pero sin saber muy bien por qué me encuentro de nuevo estancado, y sobre todo condicionado y cohibido por todos aquellos recuerdos que guardo hasta ahora, todos buenos con ella... pero que al fin de todo, no me dejan avanzar, no me permiten evolucionar, me tienen atado y pegado como si de una droga se tratara; y al igual que esta, me van consumiendo poco a poco, comiéndose mi  energía, y dejándome débil y frágil, hasta un punto en que además de hacerme perder la positividad me hacen caer en un abismo de negatividad y pesimismo extremos, hasta adentrarme en un mundo totalmente oscurecido y grisáceo en el que, el color más alegre es un simple gris claro, similar al de la mina de un lápiz .Y en medio de toda esta oscuridad, recuerdo estas últimas noches, recuerdo sus consejos (sabios consejos para mí), recuerdo su sonrisa, y aquella mirada... pero sobre todo recuerdo aquella calidez y ternura...
Y cierro los ojos y sueño con estas noches, con sus manos, con esas espontaneas caricias, con aquellos voz que me parecían abrazos cuando yo lo necesitaba... cuando ella lo necesitaba y una sonrisa enorme se me dibuja en el rostro. Entonces, intento abrazarle, encogerla entre mis brazos, pero me doy cuenta de lo que hay  y se me encoge el corazón, me encuentro solo, y... sólo se puede escuchar el sonido de una lágrima rodar hasta perderse...

viernes, 3 de agosto de 2012

Deseo un mundo mejor



Como creéis que sería el mundo si no fuera tan difícil ... 

Decir te quiero. Un abrazo. No tener que pedir perdón. Confesar que te gustan los chicos. Confesar que te gustan las chicas. Confesar que te gustan las personas, independientemente del sexo. 
Say I love you. No decir nada, sólo mirar. Llorar sin motivo. Besar sin previo aviso. No esperar, adelantarse al tiempo. Decir que piensas y escuchar lo que piensan los demás. 
Dire je t'aime. Pisar alguien en la discoteca y no disculparte. Explicar lo que quieras cuando quieras por el hecho de que te apetezca, y, sino, no decir nada. Equivocarte y no pasar nada. Empezar de nuevo. Desear un buen año en agosto. 
Ich sage ich liebe dich. Dar un regalo sin ser Navidad, o un cumpleaños. Saludar a alguien que no conoces. Decidir qué quieres hacer en esta vida a los seis años. Decidir a los setenta. No decidirlo nunca y simplemente vivirla. 
Decir te quiero. No tener que poner en duda la inocencia de ninguna persona. Dejar morir. Dejar vivir. Dejar hablar. Dejar pensar. Dejar callar y... también dejar opinar. Dejar saltar, correr, caminar, cabalgar, conducir... dejar querer... y, sobre todo: amar.