jueves, 26 de noviembre de 2009

Dia de la violencia de género


Con un día de retraso y 364 de adelanto...
La lucha no es de un día, sino de todos los días... no lo olvidemos.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Carta a una mujer...


Si hubiera sabido que mi alma se enfermaría tanto de amor, si hubiera sabido que tanto amor dejaría en pedazos mi corazón. Si hubiera sabido que ni una lluvia de mar arrastraría lo que sufro desde que te fuiste y que desde entonces me dediqué a morir sin siquiera poder decirte adiós.
Si hubiera sabido que ni el tiempo borraría el ayer y que la pena que dejaste en mi corazón es un camino sin salida que no se recorrer. Si hubiera sabido que me dejarías así en la mitad de mi destino, sin dejarme siquiera la tranquilidad de saber porqué. Si hubiera sabido que no soy nadie sin tu voz llamándome, sin tus manos acariciándome y sin tus besos besándome.
Si hubiera sabido que viviría por siempre en compañía de tu sombra moviéndose entre mis sabanas al despertar, si hubiera sabido que no consigo pensar en el día en que te conocí sin echarme a llorar. Si hubiera sabido que dejarías tu sombra caminando a mi lado para hacerme temblar y para recordarme a cada paso que no puedo más.
Si tan solo tuviera la oportunidad de explicarte a que sabe este dolor, lo que es tener un nudo en la garganta que no me deja siquiera saborear la amargura de mi soledad. Si tan solo supieras que sueño contigo preguntándome todo el tiempo a mi mismo si te he olvidado y respondiéndote una y mil veces que no. Si tan solo supieras que vivo ahogándome en un mar de dolor y que no cabe en mi pecho tanto dolor quemándome la carne y partiéndome en dos la razón.
Y sin embargo pido al universo volverme a enfermar de un amor que cure mi alma, que reconstruya los pedazos rotos de mi corazón y que una lluvia de mar lleve hasta la orilla de mi alma nuevos besos. Sin embargo sigo esperando un nuevo amor que borre el ayer y se convierta en hoy, que cambie mis lagrimas de tristeza por lagrimas de alegría al recordar el día en que le conocí, Que deje a mi corazón sin palabras para decirle todo lo que por ella siento desde el momento en que dejó su presencia en mi pecho.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Carta a una conocida



Mi querida ............, si vieras la tristeza que me da verte de lejos y no poder sonreírte siquiera. Fingirnos dos desconocidos cualquiera cuando tu y yo fuimos mucho, mucho más que amigos.
Todavía la pasión que en mi despertabas me causa angustia y me lastima porque después de ti, besar y amar, no han sido posible.
Si vieras cuantas veces he deseado que fuera posible al pie de tu ventana cantarte lo que yo siento sin que los demás lo oyeran. Abrir solo a ti mi alma y decirte que me he quedado sin saber por qué este mundo apartó la dicha de nuestras manos.
Nuestras manos, yo sé que no las has olvidado, unidas, cuantas cosas nos comunicaron. Yo sé que no nací para que me olvidaras, ni yo para olvidarte a ti; porque los besos que nos dábamos irán contigo, irán en mi, ellos buscarán campo y camino, porque me los diste y te los di cuando los necesitábamos, era vaciarnos así o quemarnos. Y esos recuerdos arderán a través de todos los tiempos.
Tanto nos quisimos que se nos olvido la palabra egoísmo. La palabra “nosotros” era nuestro mundo. ¿Cómo fue que quedamos fuera de nuestro paraíso? ¿Por qué?
Te veo pasar y finjo que eres alguien más y no tu; pero ante tu cercanía me duele hasta la última fibra del ser con que existo, porque yo guardo por ti un deseo tan vivo como el de aquel día de julio, porque para mí, pertenecernos fue un delirio un sublime instinto que enfermó mi ser sin pensarlo. Quién me iba a decir que un placer y no un dolor habrían de herirme así toda la vida.
A veces me vienen los recuerdos todos de golpe y no sé qué hacer con ellos, quisiera poder invitarte a amarnos sin hacerle daño a nadie.
A veces la tristeza de tus ojos me envía un mensaje infinito.
Si yo pudiera abrazarte cuando sufres y sonreír contigo cuando el mundo te da un regalo… no sé ni cómo logro fingir ante los demás que no te amo. No entiendo tampoco por que este mundo quiso que quedáramos tan a la mano, sin poder tocarnos.
Algún día, cuando el destino apague las luces que enfocan nuestras manos, yo podré buscar la tuya y habremos de ir juntos aunque sea a la tumba.
No muerde mi integridad el adularte. Ni menoscaba mi hombría reconocerme pendiente de tus acciones, aunque no sean producto de mi existencia.
Mi persistencia en relación a los sentimientos que experimento en cercanías de tu presencia, no logran que me replantee la ubicación que debería ocupar en este universo de sentimientos impuestos a fuerza de una cultura históricamente equivocada y retrógrada.
Los ojos anegados no anulan la esencia humana que me compone, la ensalzan.
La admiración de bellezas incorpóreas que se materializan en la luz de tus ojos no es traba para mis pretensiones de transformarme en el dueño de tus caprichos.
Me decías que disfrutara mi libertad lejos de ti, y no lograste comprender que lo hago, planeando en los cielos de tus sueños.

Alfonso

domingo, 15 de noviembre de 2009

AMICUS HUMANI GENERIS


No es un cibercafé, es una cafetería con zona Wifi o como ellos mismos se denominan “ Coffepop & Beer”. Es un café decorado sencillo pero con gusto aunque sin grandes pretensiones. Varias mesas rodean su barra y en el fondo, donde yo suelo ubicarme, unos cuantos tresillos absorben todo el espacio. Una zona de dardos como los que se instalan en los “Irish pub” rematan el otro extremo del salón. Un gran expendedor bronceado con 5 grifos de cerveza marcan el centro de la barra. Cafetera, molinillos, etc.… y botellerío, mucho botellerío. Buena música actual y variada alegran esa soledad que cuando uno viene solo, te acompaña.
El barman, gerente, camarero está leyendo la prensa sentado en la barra en la zona destinada a los clientes y en el otro extremo una joven se deleita con un café con leche. Otro señor, más entrado en años, bebe una copa de vino como se debe beber, sorbo a sorbo e inhalando su aroma. Nadie más en el local, es pronto, son las 7 y cuarto de la tarde. ¡Un momento! La mujer de un buen amigo y una amiga suya acaban de alegrar algo más el local.
Esto días pasados las cosas se complicaron algo, he tenido que reajustar varios aspectos de mi vida, pero estoy tan acostumbrado a ello que ya lo tengo fácil. Y más fácil se pone cuando esas mismas circunstancias te hacen abrir los ojos y darte cuenta que ninguna de las amistades que tenías las has perdido, que solo perdiste aquellas que eran simplemente un producto virtual.
Cuanta amistad falsa hay suelta por el mundo... de verdad... pero ¿qué vas a hacer? ¿Cabrearte? ¿Hacerle ver a esa persona lo equivocada que está actuando como lo hace contigo? ¿Demostrarle que te juzga sin tener puta idea de la realidad? ¿Hacerle ver que no eres tonto y que te enteras de lo que va diciendo o haciendo por ahí...? bla bla bla bla bla bla ... total, si lo que le dices le entra por una oreja y le sale por la otra... o simplemente no sabe aceptar las críticas... ¿vas a perder el tiempo? mmmm... pues va a ser que no... Al final lo mejor es hacer caso omiso, ignorar lo que pueda decir de ti, vivir feliz y pasar de puteos inútiles...
Mejor una buena separación que una falsa amistad.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Explicacion


Hola a todos y a quién corresponda o interese.
Por circunstancias, vuelvo a cambiarme de domicilio, pero debo decir que eso no es un problema para mi, pues después de dos divorcios y tres cambios de ciudad, Valencia y L´Eliana pasando entre medio por Sevilla, ya estoy acostumbrado… con este ya van 12 cambios, aunque prometo que el próximo, porque habrá próximo, será definitivo y no me refiero al cementerio porque pretendo que me incineren el día que me vaya a “los luceros”. Si cuento esto es porque donde voy, hasta que acomode varios asuntos no voy a disponer de Red y mis escritos serán, posiblemente, más distanciados, aunque ya me las arreglaré para disponer de red, aunque sea a horas menos apropiadas, para estar en contacto.
Todos los cambios han sido por motivos normales, no soy culo de mal asiento, de soltero a casado, de alquiler a propiedad, de divorcio a vivir solo, vuelta a casarme y divorciarme… y de vuelta a Valencia, cambios por mejora, excepto este último, donde solo ha habido falta de palabra y sobre todo de ética, eso que ya cada vez se conoce menos para que sirve. Y envidia, mucha envidia, esa que corroe los órganos a quien la padece. El envidioso es incapaz de ponerse en el lugar del envidiado, para poder comprender su situación, o de sentir empatía hacia él. Y la empatía es la base de la comprensión y de la solidaridad.
La envidia, mal universal que ya reflejaban cuentos como “La Cenicienta” y “el Patito feo”
Seguiré escribiendo… darme tiempo.