jueves, 19 de septiembre de 2013

El verano se acaba...


El verano se acaba, y con él un puñado de días que serán inolvidables. Días de no hacer nada y días de no estar ni un segundo en casa. Pero sobre todo momentos felices gracias a la mejor compañía que se puede desear. 
El verano ha pasado y se ha llevado con él todos aquellos sentimientos negativos que el invierno nos había dejado. El verano nos ha dado esa libertad que tanto anhelábamos. Alegría y nuevas amistades que marcarán una época de nuestras vidas. Y sobre todo, el verano nos ha dado más amor. Amores de verano para algunos que se acaban tan rápido como la duración de esta estación. Pero nos ha traído también amor por los pequeños momentos que la vida nos ofrece. Esos son los que yo he aprovechado.
Un helado, el gusto salado del mar, la puesta de sol en la playa, las tardes y las noches locas bailando sin parar, el calor del sol sobre la piel, la arena caliente bajo nuestros pies ... Y la sonrisa constante de vivir, por un pedazo del año, sin preocupaciones. 

El verano se acaba, pero tiene que pervivir todo el año dentro de nosotros..


miércoles, 11 de septiembre de 2013

Tiempo,lugares y circunstancias.


Cada día es diferente a otros. Cada momento es irrepetible. Puedo visitar el mismo lugar varias veces, pero el tiempo siempre será diferente, nunca se repetirá el viaje a la misma estación del año, o en la misma fecha, y cada vez el destino se encarga de hacer de esta visita un momento inolvidable. La circunstancias de lo vivido, ya es cosa del pasado...  Muchas veces querríamos cambiarlas si han sido nefastas, pero de cada mala experiencia puedes sacar valiosas lecciones. 

¿Cómo podríamos cambiar el tiempo? pero esto es imposible, también querríamos parar el reloj en un momento ideal, placiendo donde nuestros sentimientos se  desbocan de nuestro corazón, y es entonces cuando no queremos que el tiempo avance, sino que este momento sea eterno para nuestras vidas. Como seres humanos, mortales, naturales que somos, no nos gustan las experiencias dolorosas, y nos negamos a aceptar los golpes que la vida nos ofrece para enseñarnos que cometemos errores,  descuidamos el amor, o simplemente nos cuesta decir "te amo", "lo siento", "perdona por descuidarte ", "no volverá a pasar", "ayúdame, solo no puedo"... 

Son palabras claves en una relación, ya sea, de pareja o filial. ¿Por qué no bajar la guardia cuando nos hacen daño? ¿Por qué no callar hasta que pase la tormenta?, ¿Por qué nos cuesta reconocer que cometemos errores? Los años, la experiencia de vida, nos da la sabiduría para llegar a estas reflexiones y comprobar que no fuimos correctos con el otro. 

Si hubiéramos reconocida esto antes, cuántos malos ratos nos hubiéramos ahorrado, Pero la vida es así,  lo importante es levantarse y volver la vista al frente, siempre hay un presente que nos conduce a un mañana.


alf.