
Ha sido una noche intensa y aún sin dormir he decidido sentarme en una terraza a desayunar un café con leche caliente y una tostada con aceite de oliva, mientras le doy vueltas a mi imaginación para ver como contaros algunos hechos sucedidos. Y no son los de la noche, esos me los guardo para mí.
Antes de sentarme a desayunar he tenido que pasar por la gasolinera, ya que para llegar a ella he tenido que utilizar la gasolina que me quedaba en el Zippo exprimiendo al máximo el algodoncillo del depósito.

UNA GASOLINERA COMO DEBE DE SER
Surtidor nº 4, el único vacío, -¡caray como madruga la gente!... - y yo sin acostarme todavía. Entro dentro del lugar donde se encuentra la caja y hay una buena cola, pero cuál es mi sorpresa que parece que el único que va a poner gasolina soy yo, Que si pan, que si donuts, que si hielo, agua, cervezas, revistas, el diario, recargas de móviles… esto ya no es lo que era. El único que está pagando gasolina, además de mi, también está mirando la libreta de puntos para llevarse una caja de herramientas “Made in China” que al primer tornillo que se resista, el destornillador se queda como un espiral de pasta de sopa. ¿No echáis de menos aquellas gasolineras que solo expendían carburante y donde un amable señor con gorra salía a ponértela y te la cobraba “in situ”? Yo sí.

Me acordaba de unos días atrás, en una farmacia como tantas otras, en la que estaba haciendo cola para comprar una simple caja de Aspirinas… La viejecita que tenía delante llevaba un paquete de recetas de la SS que más bien parecía que llevara la Constitución Española. Estaba en su derecho, no me quejo de la anciana, ya tenía bastante la pobre, pero entre escanear recetas, escanear medicamentos, la tarjeta SIP y sacar todo aquel material… El otro empleado atendía a una señora que se llevaba cremas de embellecimiento (¿?),colonias, aftersun y no sé cuantas cosas más. Cuando llegó mi turno la operaria me preguntó que deseaba, a lo que le respondí que una cajita de Aspirinas, - ¿efervescente, con cafeína, granulada, masticable, con vitamina C…- La quiero redondita, blanca y con 500 mg de ¡¡ÁCIDO ACETILSALICÍLICO!! ¡Benditas farmacias de antaño!
No es que diga que otros tiempos fueran mejores, pero si hay cosas que echas de menos…
¿Qué me decís de los estancos? Pues un tanto de lo mismo, chicles, bono bus, recarga de móviles y no sé cuantos diferentes artículos que ya parecen ferreterías. ¿Y los cines? No soporto ver una película escuchando como la gente no para de masticar palomitas o sorbiendo Coca Cola. Antes en el intermedio -pues había intermedio- salía un señor con gorrito blanco y bandeja de mimbre, cantando… “Barquillos, chicle Bazooka, caramelos, chocolatinas Nestleeeeeeee” Lo llamabas y te lo comías todo mientras duraba el intermedio. Y no digo nada cuando en lo más intrincado de la peli suena un móvil, ¡y hay quien contesta para decir que está en el cine!.
Y así se podrían enumerar un sinfín de cosas, que por supuesto que se ha avanzado mucho, pero no sabría decir si para bien. Antes te llamaba alguien al móvil y además de saber donde estaba, por su tamaño, apretabas una tecla y contestabas y hoy cuando te llaman te pasas media hora buscándolo porque debido a su reducido tamaño se te pierde entre el bolso o los bolsillos y cuando lo localizas, ya todo nervioso aprietas una tecla para contestar y lo mismo le haces una foto a tus pies que te gastas una pasta con la Emoción dichosa.
¿Sabeís? Incluso llego a echar de menos aquellos tranvías en los que te sentabas y aparecia un señor con un bolso de cuero en bandolera que te cobraba en tu propio sitio, Hoy cualquiera sabe cual es el calvario de sacar un billete para el metro que después te controlan sobre la marcha. Cuanto podrían ahorrarse…
Hay una dicho popular que reza algo parecido a “cualquier tiempo pasado fue mejor”, hace ya un tiempo que yo cambié la frase por “cualquier tiempo pasado fue anterior”, fue cuando decidí que no se podía vivir del pasado porque al final te acaba ahogando y no te deja ver el presente.
Aunque más o menos siempre soy fiel a mis principios, hoy se me ha escapado un suspiro por la piel al oír un viejo tema de aquella gran artista estadounidense,

Joan Baez con su Forever Young que me he descargado del emule, no sé donde fue a parar el original que yo tuve en su momento, supongo que se quedó en casa de alguien en alguna de mis mudanzas, el caso que hacía años que no lo escuchaba y casi me hace llorar, viejos recuerdos..., ni mejores ni peores..., simplemente momentos de otra época que ya pasó y que permanecerá siempre en el olvido de mi memoria, siempre al acecho, esperando a que un viejo tema, una fotografía o un paisaje los haga salir a flote unos instantes. Supongo que a todo el mundo le pasan estas cosas, de vez en cuando, para bien o para mal, los recuerdos afloran sin que podamos hacer nada por evitarlo, pero como bien dije antes, cualquier tiempo pasado fue anterior y el presente que yo tengo es tan bueno o mejor que el pasado.