
Me partí el quinto metacarpiano de la mano derecha en Sevilla. Me colocaron un tornillo de hierro de unos 6 cm de largo para que la soldadura fuera más perfecta. Hasta ahí todo bien, lo malo fue cuando me lo quitaron. Me pincharon la anestesia pero la máquina de rayos X y de TV que se usa para poder visualizar la retirada del tornillo no funcionaba y la anestesia consumía su tiempo…. No había manera de que funcionara y el técnico del servicio de Urgencias estaba “ missing” y la anestesia seguía consumiendo su tiempo….. Al final dije yo que en informática la mayoría de los problemas se resuelven reiniciando el programa y asi lo hicimos y volvió a funcionar, pero la anestesia HABÍA CONSUMIDO SU TIEMPO.
No se podía anestesiar otra vez asi que el médico me dijo que lo dejábamos para otro día o me iba a divertir de dolor; le dije que quería divertirme y ¡vaya que me divertí.
La extracción fue laboriosa y dura, el tornillo estaba muy soldado al hueso y hubo que retorcer con ganas, aunque el que se retorció con ganas y dolor fui yo.
No quiero ponerme medallas, no os cuento esto por eso, pero tanto las enfermeras como el médico dijeron que no habían visto un tipo con tanta flema y tan duro nunca sentado en ese quirófano.
FUE DOLOROSO, FUI DURO Y YA ESTÁ OLVIDADO.
Todo lo que ha empezado a formar parte de tu ser, aunque no te pertenezca, si debes de sacarlo de ti, su extracción puede ser dolorosa pero como resultado, todo vuelve a la normalidad, el bienestar resurge y el olvido aparece. Nada queda…solo un pequeño resquicio, alguna cicatriz y un pequeño dolor en algún cambio de clima. Nada más.
Esta es la moraleja.
No se podía anestesiar otra vez asi que el médico me dijo que lo dejábamos para otro día o me iba a divertir de dolor; le dije que quería divertirme y ¡vaya que me divertí.
La extracción fue laboriosa y dura, el tornillo estaba muy soldado al hueso y hubo que retorcer con ganas, aunque el que se retorció con ganas y dolor fui yo.
No quiero ponerme medallas, no os cuento esto por eso, pero tanto las enfermeras como el médico dijeron que no habían visto un tipo con tanta flema y tan duro nunca sentado en ese quirófano.
FUE DOLOROSO, FUI DURO Y YA ESTÁ OLVIDADO.
Todo lo que ha empezado a formar parte de tu ser, aunque no te pertenezca, si debes de sacarlo de ti, su extracción puede ser dolorosa pero como resultado, todo vuelve a la normalidad, el bienestar resurge y el olvido aparece. Nada queda…solo un pequeño resquicio, alguna cicatriz y un pequeño dolor en algún cambio de clima. Nada más.
Esta es la moraleja.
Eres todo un señor, un caballero de tomo y lomo. Con que sutileza has dicho que te vas a olvidar de ella.
ResponderEliminarEres grande Alfonso, y te quiero por eso.
En esas condiciones ..al día siguiente ...con la mano vendada....una férula puesta .
ResponderEliminarFué así como te conocí...
También tienes amigas en Sevilla .
"che..quina mala memoria"