
Estoy desolado, triste, lloroso y tan acojonado que ya todas las mañanas me despierto como si hubiera dormido en el cajón de la persiana.
Mis remordimientos me comen el alma como cualquier albañil se almuerza un bocata de chorizo frito con ajos tiernos y patatas, cerveza, olivas, cacahuetes, altramuces, carajillo de Terry y copa de lo mismo y después se sube al andamio.
No sé si seguiré viviendo después de este desastre o me cascarán las obras completas de Bustamante en una habitación, para mí solo… que es peor
Mi gran delito ha sido romper una cadena de mensajes e-mail- como hago siempre- y por ello los servidores de Internet no me dejan enviarlo, por lo que lo público en este mi Blog y suplico de todo corazón a mis amigos y amigas continúen con lo que yo fui incapaz de hacer.
Os adjunto el “e-milio” para que podáis copiar, pegar, enviar, olvidar, llorar… o reír.
Enviad sencillamente este mensaje a, al menos 5 millones de conocidos vuestros.
Esta cadena la comenzó en 1625 un monje moldavo apasionado por la informática en una parroquia de Portugal con el fin de salvar a Teresa, una niña gravemente enferma. Hoy esta niña tiene 384 años y tiene un cáncer de testículos y una horrible fiebre de tiroides que le contagió un ciervo al violarla en el bosque cerca de un estanque contaminado por desechos radioactivos.
Además, durante un safari en África del Sur organizado por Halcón Viajes, al visitar en zoo de Johannesburgo, un panda importado del Himalaya se le comió una rodilla y una oreja.
Por eso, por favor, no rompáis esta cadena, hacedlo por ella. Sois su única esperanza de cura, y además os traerá suerte.
Como le ocurrió a un joven irlandés que, en 1912, envió este mensaje por SMS. Esa misma semana vio cómo le ofrecían un billete gratis para un crucero inaugural en un fantástico transatlántico británico, llamado Titanic. Durante ese viaje descubrió los escalofríos del amor y las ventajas de la natación.
No conservéis este mensaje en vuestro ordenador más de 16 minutos, sino la maldición se cebará con vosotros hasta que lluevan billetes de las antiguas pesetas.
Da que pensar, ¿no? Así que no dudéis más. Enviad este mensaje a todos vuestros amigos. Les traerá suerte, de por vida. Cada vez que vayan al lavabo, aún habrá papel. Cada vez que vayan al banco no tendrán que hacer cola. Cada vez que necesiten aparcar hallarán una plaza libre.
Cada vez que cante Bisbal en la radio les llamaran al teléfono. Y además no tendrán que responder a ninguno de esos mensajes cadena que a todos nos joden.
Este mensaje ya ha hecho 759 874 236 587 veces la vuelta al mundo.
Por Teresa, por vosotros, por mí, por todos vuestros amigos, no rompáis esta cadena.
Jaja que cosas tienes, me imagino como debes tener la espalda y el cuerpo entero ¡con esas siestecitas en el cajón de la persiana!
ResponderEliminarY ese pobre albañil, menudo empachazo, puafffff.
Ay, ay, ay ... e-mail en cadena, con lo descuidadita que soy, pero si de esos abre borrado sin contestar como mil doscientos cuarenta y cuatro por lo menos, jaja, ¡ay mi madre! que mala suerte que tengo siempre, a ver si va a ser por eso???
Intro, Intro, Intro ...
Escape, Escape, Escape ... que lio ya no se ni a que tecla le estoy dando, copio y pego, copio y pego ... voy corriendo a reenviarlooooooo
Jajaja, muy bueno el post
Un Beso