domingo, 22 de noviembre de 2009

Carta a una mujer...


Si hubiera sabido que mi alma se enfermaría tanto de amor, si hubiera sabido que tanto amor dejaría en pedazos mi corazón. Si hubiera sabido que ni una lluvia de mar arrastraría lo que sufro desde que te fuiste y que desde entonces me dediqué a morir sin siquiera poder decirte adiós.
Si hubiera sabido que ni el tiempo borraría el ayer y que la pena que dejaste en mi corazón es un camino sin salida que no se recorrer. Si hubiera sabido que me dejarías así en la mitad de mi destino, sin dejarme siquiera la tranquilidad de saber porqué. Si hubiera sabido que no soy nadie sin tu voz llamándome, sin tus manos acariciándome y sin tus besos besándome.
Si hubiera sabido que viviría por siempre en compañía de tu sombra moviéndose entre mis sabanas al despertar, si hubiera sabido que no consigo pensar en el día en que te conocí sin echarme a llorar. Si hubiera sabido que dejarías tu sombra caminando a mi lado para hacerme temblar y para recordarme a cada paso que no puedo más.
Si tan solo tuviera la oportunidad de explicarte a que sabe este dolor, lo que es tener un nudo en la garganta que no me deja siquiera saborear la amargura de mi soledad. Si tan solo supieras que sueño contigo preguntándome todo el tiempo a mi mismo si te he olvidado y respondiéndote una y mil veces que no. Si tan solo supieras que vivo ahogándome en un mar de dolor y que no cabe en mi pecho tanto dolor quemándome la carne y partiéndome en dos la razón.
Y sin embargo pido al universo volverme a enfermar de un amor que cure mi alma, que reconstruya los pedazos rotos de mi corazón y que una lluvia de mar lleve hasta la orilla de mi alma nuevos besos. Sin embargo sigo esperando un nuevo amor que borre el ayer y se convierta en hoy, que cambie mis lagrimas de tristeza por lagrimas de alegría al recordar el día en que le conocí, Que deje a mi corazón sin palabras para decirle todo lo que por ella siento desde el momento en que dejó su presencia en mi pecho.

1 comentario:

  1. Si lo hubieras sabido ...
    No te habría importado,
    volverías a enamorarte de ella mil y una vez,
    para dejarte seducir por sus sonrisas y por su dulzura.

    Pero ella ya no está,
    Ya no te ronda,
    Ya no la tienes,
    Ya no es tuya ¿entonces?

    !Vive!, respira, corre y chilla, que el mundo está lleno de otras hermosas mujeres.

    Un beso

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