domingo, 8 de noviembre de 2009

Explicacion


Hola a todos y a quién corresponda o interese.
Por circunstancias, vuelvo a cambiarme de domicilio, pero debo decir que eso no es un problema para mi, pues después de dos divorcios y tres cambios de ciudad, Valencia y L´Eliana pasando entre medio por Sevilla, ya estoy acostumbrado… con este ya van 12 cambios, aunque prometo que el próximo, porque habrá próximo, será definitivo y no me refiero al cementerio porque pretendo que me incineren el día que me vaya a “los luceros”. Si cuento esto es porque donde voy, hasta que acomode varios asuntos no voy a disponer de Red y mis escritos serán, posiblemente, más distanciados, aunque ya me las arreglaré para disponer de red, aunque sea a horas menos apropiadas, para estar en contacto.
Todos los cambios han sido por motivos normales, no soy culo de mal asiento, de soltero a casado, de alquiler a propiedad, de divorcio a vivir solo, vuelta a casarme y divorciarme… y de vuelta a Valencia, cambios por mejora, excepto este último, donde solo ha habido falta de palabra y sobre todo de ética, eso que ya cada vez se conoce menos para que sirve. Y envidia, mucha envidia, esa que corroe los órganos a quien la padece. El envidioso es incapaz de ponerse en el lugar del envidiado, para poder comprender su situación, o de sentir empatía hacia él. Y la empatía es la base de la comprensión y de la solidaridad.
La envidia, mal universal que ya reflejaban cuentos como “La Cenicienta” y “el Patito feo”
Seguiré escribiendo… darme tiempo.

2 comentarios:

  1. Escribe, escribe, nunca dejes de escribir ...

    Eres encantador

    Un beso

    ResponderEliminar
  2. ¿Sabes? Me gustaría tener un muro donde poder escribirte solo a ti...

    ResponderEliminar