
Me he pasado la vida, dictándole a mi mente cursos de benevolencia propia, donde mi cabeza propone el “hoy” como el mayor justiciero de mis acciones.
Hoy, simplemente hoy, dulcemente hoy, te espero, te suspiro, te preciso y te necesito HOY.
Ayer no existe, ayer es solo el pretérito simple de los cobardes que no creen en el mañana y no pueden actuar HOY. Mañana; falta de cojones en la vida para actuar en el presente…
Mi vida te espera, me alivia y a la vez me condena; y te escribo y me lamento; parto y me arrepiento.
Hoy es el susurro del ayer que me trae un eco de lo que ya no existe.
Hoy, simplemente hoy, dulcemente hoy, te espero, te suspiro, te preciso y te necesito HOY.
Ayer no existe, ayer es solo el pretérito simple de los cobardes que no creen en el mañana y no pueden actuar HOY. Mañana; falta de cojones en la vida para actuar en el presente…
Mi vida te espera, me alivia y a la vez me condena; y te escribo y me lamento; parto y me arrepiento.
Hoy es el susurro del ayer que me trae un eco de lo que ya no existe.
Sin ti hoy no tengo un mañana,
ResponderEliminary si en un mañana no te tengo a ti,
¿Que soy yo hoy y mañana sin poder oler el fuego de tus cabellos y la dulzura de tu aliento?
Un beso