Trato de congelar mis sentimientos, pero en ese cambio mi corazón está sufriendo y siento que mi alma tiene una gran pena, trato de cambiar todo lo que fui ayer.
Pero hoy miro a mi alrededor, veo a quien deseo y así no me siento feliz, ¿cómo poder matar mi dulce poesía y convertirme en un invierno frio si siento que mi cuerpo quema como un día de verano?
He intentado varias veces dejar de escribir cosas como estas, pero no lo puedo negar, escribir estas cosas me llena el alma, me desahoga y sana las heridas de mi corazón, ¿cómo poder cambiar todo de mí?
¿Cómo poder congelar mi blando corazón?
¡Si todo yo estoy lleno de amor! Me caen lagrimas al pensar que debo cambiar mi estúpida forma de amar, ¿pero como poder cambiar si no conozco la frialdad?
¿Cómo voy a cambiar si yo solo quiero amar?
Quiero pasar de mí este cabreo que me consume con sombras que me acechan y se agolpan como envase cerrado a presión. Fantasmas que encadenan mi libertad.
Siento como se acumula una tristeza extrema que atraviesa mi corazón herido y no me deja disfrutar mi entorno y me prohíbe amar con alegría y paz.
Siento cuchilladas de dolor como intrusos invasores que corren por mis venas llegando a todos los rincones de mi debatido cuerpo cansado de luchar, cansado de esperar…
Peligrosa combinación de dolor, tristeza y enfado que me llena de confusión y desconcierto. Fuerza invisible que me aprieta, que me ahoga.
¿No lo sientes acaso? No ves en mis ojos, en mis llantos, en mis gestos esa niebla espesa que me arropa el cerebro y no me deja actuar. Siento una mano sobre mi boca que no me deja pronunciar ese grito de dolor "¡Basta!
Sé que yo tengo la culpa, después de todo yo te alimenté dentro de mí y eso que motivos no me diste, pero yo te di vida en mí ilusión, yo te deje entrar con ira reprimida y ahora que siento me has consumido y me has exprimido puedo verte al desnudo y no eres otra cosa que una efímera tristeza extrema, por eso te pido que en silencio, como ladrón en la noche, me dejes llorar para así poder limpiar mi alma y dejar se esfume todo ese vapor aprisionado.
¿No me escuchas? no ves como te suplico, como levanto mis ojos llorosos rogándote, suplicándote alivio, entendimiento, y esperanza. Necesito sobreponerme, necesito dominar este dolor que me ahoga, que me hunde en un lago lleno de tristeza y sufrimiento.
Concédeme un respiro, déjame, suéltame, no quiero seguir alimentando este dolor profundo. Déjame arrancar de mis entrañas ese grito ahogado por tanto tiempo
¡Quiero disfrutar el amor que tengo para dar, déjame vivir MI VIDA, una vida que se me escapa muy rápido. ¡Deja que me salude la felicidad

¡Si todo yo estoy lleno de amor! ... me quedo con ésta frase.
ResponderEliminarPor ello no me canso de plasmar mis pupilas sobre tus letras.
Lo demás no importa, lo importante eres Tu.
Un beso