Es un día de recuerdos tristes… hoy hace 29 años que falleció mi padre, pero ese recuerdo pensaba aliviarlo de una manera u otra en compañía de los amigos. Me levanté demasiado temprano aún siendo fiesta y no he hecho otra cosa que deambular por la habitación sin saber que hacer hasta que se hiciera la hora de ir a comer a casa de una amiga. Salí a la calle a comprar tabaco y me encontré con que unos vándalos la habían tomado con los espejos retrovisores de mi coche. Enfilé bastante malhumorado hacia el estanco y cuando llegué a él me di cuenta que la cartera se había quedado en casa. Volví sobre mis pasos y de vuelta al estanco me dicen que el tabaco había subido un 15%. Nada que decir. Llamo a mi amiga para ver a qué hora es el encuentro y me dice que la comida ha sido suspendida y que nos espera a las 5 de la tarde para tomar café. Me quedan más horas todavía sin saber qué hacer. Hoy creo que no es mi día. Dice mi horóscopo que le ofrezca a mi enamorada (¿?) un buen masaje de espaldas y una oreja amistosa. ¿Y a mi quién me lo da? A todo esto debo añadir algún que otro error que cometí ayer, pero no tiene importancia, a mi hoy nada me va a joder el día, usaré mi tiempo en pensar positivamente porque la vida se vive afrontando conflictos cuando estás en el punto en el que piensas que no hay salida ni regreso. La vida se vive cuando te sientes totalmente presionado o cuando crees que es lo último que vas a hacer. Hay que batallar consigo mismo, dar frente a las adversidades, reconocer que no se es perfecto y como tal cometemos errores que debemos corregir.
La vida es saber convivir y compartir con los demás; y a pesar de la diferencias entre los seres humanos, debemos aceptar que al igual que todos, tenemos defectos y virtudes.
Tú y yo no somos el mundo, sino que formamos parte de él. Es por eso que no podemos ignorar que juntos de alguna manera podemos hacer algo para propiciar la paz entre los hombres de buena voluntad.
En realidad la vida se vive en el momento que te preguntas ¿Qué hice y qué estoy haciendo con mi vida? Eso pocas personas se lo preguntan. Es importante saber lo que estamos haciendo con nuestras vidas. Hay que tener suficiente valor para afrontar las consecuencias de lo bueno o malo que hacemos.
Tú y yo somos los únicos que podemos decidir nuestro destino. Debemos explorar y analizar nuestro interior, ver si estamos haciendo las cosas bien o mal, según el concepto que tenga cada cual de lo que es bueno o malo. Aceptar las fortalezas y debilidades que poseemos, nos hace personas más conscientes de lo que podemos o no hacer de nuestras vidas. Reflexionar sobre nosotros mismos no es malo, al contrario, nos permite aprender de lo que hemos hecho bien y también de nuestros errores.
De esa manera podemos superarnos para lograr la armonía y la paz con nosotros mismos, además de reflejarlas y compartirlas con otras personas.
No es tan importante lo que la gente piense y diga de nosotros, lo más importante es lo que nosotros mismo pensemos y creamos de nuestra entidad. No importa como seamos, con defectos y virtudes, con debilidades y fortalezas, debemos aceptarnos y amarnos tal y como es nuestra realidad. Ese es el secreto para poder lidiar, aceptar y amar a los demás, tal y como son. Eso también es amar al prójimo como así mismo.
¿Sabes?... ya me encuentro mejor.

Yo,más que preguntarme qué hago bien o hago mal.Chequeo mi estado interior...qué es lo que siento con respecto al momento presente?
ResponderEliminarA partir de ahi,encarrilo mis pasos.
Porque como me ponga a pensar que hago bien o mal...Maloooooooo
Besos y gracias por compartir esta reflexión.
Debemos explorar y analizar nuestro interior ... Me gusta.
ResponderEliminarY cuantas más veces mejor, como la ola que loca busca constantemente la orilla.
Cuantas más veces analicemos nuestras grandezas y nuestras flaquezas, mejor sabremos si realmente somos buenos, medio buenos o una replica falsa sin contenido ni remitente.
Auténtica y bonita tu reflexión.
Un beso