martes, 28 de abril de 2009

Odalisca


Me percibes.
Sabes que estoy llegando a tu oasis.
Me avizoras.
Me presientes, que es el sentir antes del sentir.
Presientes mi piel morena, el calor de mi cuerpo, la ansiedad de mi boca, la impaciencia de mis manos.
Pero hoy no.
Hoy, no me dejarás lugar a mi ansiedad ni a mi impaciencia.
Es tu momento, es tu turno, es tu ocasión.
Veamos, dejaré que me quites la ropa y me prometerás
que sólo me dejarás una prenda.
La que vela lo obvio y da lugar a la imaginación.
Y al juego.
Anda, sé bueno –me dices- túmbate en los almohadones y cojines de mi estancia…de colores ocres, amarillos, naranjas, rojos… impregnada de aromas a sándalo, rosas, maderas, jazmines, con la tenue luz de las velas.
Relájate -
sigues diciéndome- echa la cabeza hacia atrás, entrecierra los ojos y déjate llevar por las fantasías, dale lugar al deseo, permítete ser objeto de la pasión.Siento que una mano está tirando de mí túnica, para arrancármela del cuerpo, y entonces sé que es tu mano.
Del mismo modo, cuando percibo el aliento cálido sobre mi piel, bajando de mi cuello por en medio de esas dunas que forman los músculos de mi pecho, sé que es tu aliento.
Y cuando empiezo a sentir que unos labios se adueñan de mi cuerpo y me transportan a la dimensión en la que todo es posible, no tengo dudas que es tu boca.
Y me dices…
Hoy, beduino mío, quiero obsequiarte, regalarte, halagarte, agasajarte, mimarte.
Quiero ser tu fantasía y tu deseo.
Porque te gusta.
Porque me gusta.
Porque lo deseas.
Porque lo deseo.
Porque lo estás esperando.
Porque lo estoy esperando.
Entonces no pronuncies ni una palabra, NO pienses. Sólo cierra los ojos y acepta este tributo y no hagas nada. Sólo... relájate y goza.
Beduino…mi oasis te espera…no hay huecos, el universo esta en orden.

2 comentarios:

  1. Tu me percibes. Enciendes mi pasión.

    Tu olor se mezcla con mi suave aroma.

    Tu impaciencia arrebata mis emociones.

    Tu ansiedad me quita el aliento.

    Quiero saborearte muy despacio.

    Me quiero dejar llevar.

    Quiero observar las ondas de tu cuerpo caido sobre la cama.

    Me quiero derretir entre tus deleites.

    Pero ésta lluviosa tarde no.

    Hoy solo quiero ser azúcar sobre tus labios,

    Gelatina sobre tu lengua,

    Chocolate sobre tu boca.

    Hoy solo quiero que te imagines el sabor de mi cuerpo ...

    Un beso

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