
“No lo hago por ti, tu no me importas, lo hago por mi, pues si deseara mal para alguien, este me repercutiría a mi”
Si lo que quiere alguien que dice estas palabras es un estado positivo creo que se equivoca. Me parece que el ser positivo radica más en el pensamiento que en los hechos y desde luego esta actitud me parece egoísta y el egoísmo no creo que sea una actitud positiva. Creo que el principio de positividad entre dos personas que hayan tenido agravios recíprocos está en el perdón, en saber perdonar con sinceridad, con el corazón, no basta con decirlo, HAY QUE SENTIRLO.
El precio que se paga a diario por mantener un resentimiento por algo que ya ha pasado y no puede cambiarse es sumamente alto.
Me doy cuenta que cuando se hacen importantes los temas incompletos o las promesas no cumplidas se llena uno de resentimiento, aumenta el stress, no duermes bien y la atención se dispersa.
Perdonar y dejarlas ir te llena de paz y calma, alimentando el espíritu.
La falta de perdón es como un veneno que tomamos a diario a gotas pero que finalmente nos termina envenenando.
Muchas veces pensamos que el perdón es un regalo para el otro sin darnos cuenta que los únicos beneficiados somos nosotros mismos.
El perdón es una expresión de amor.
El perdón nos libera de ataduras que nos amargan el alma y enferman el cuerpo.
No significa que estés de acuerdo con lo que pasó, ni que lo apruebes.
Perdonar no significa dejar de darle importancia a lo que sucedió, ni darle la razón a alguien que te lastimó. Simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos negativos que nos causaron dolor o enojo.
El perdón se basa en la aceptación de lo que pasó.
La falta de perdón te ata a las personas desde el resentimiento. Te tiene encadenado.
La falta de perdón es el veneno más destructivo para el espíritu ya que neutraliza los recursos emocionales que tienes.
El perdón es una declaración que puedes y debes renovar a diario.
Muchas veces la persona más importante a la que tienes que perdonar es a ti mismo por todas las cosas que no fueron de la manera que pensabas.
"La declaración del Perdón es la clave para liberarte".
¿Con qué personas estás resentido?
¿A quiénes no puedes perdonar?
¿Tú eres infalible y por eso no puedes perdonar los errores ajenos?
"Perdona para que puedas ser perdonado"
"Recuerda que con la vara que mides, serás medido..."
El perdón ...
ResponderEliminarEl perdón solo se le debe dar a quien a recibido su castigo.
Quien perdona sin castigar a quien le hizo daño, a la larga en su corazón, no sacia su sed de justicia, no limpia su mente.
Ahora bien, los castigos y la justicia son campos muy amplios.
A quien te hiere lo puedes castigar flojito, despacito, a cachitos y con mucha paciencia, a lo largo del tiempo, pero siempre en cada acción que enlace una relación con esa persona, no olvidando que te hizo daño y que el daño lo hace quien no te quiere.
Pues el daño que te hace quien te quiere no es daño, es enseñanza y eso se nota. No duele en el alma.
Justicia es aquella palabra que hace que con el paso de los minutos que engloban una vida cada uno tenga en su justa medida lo que a lo bueno o a lo malo ha sembrado en el campo de cosecha que es su vida.
Existe lo que alguien te hace para hacerte sufrir con sangre fría y lo que alguien te hace por casualidad y que te hace sufrir, pero que en el fondo lo segundo no merece un castigo, sino comprensión de las circunstancias. Y lo primero evidentemente que no merece un perdón.
Nadie es perfecto, en la mirada de las personas, en sus pensamientos plasmados en sus hechos está el día a día de todos aquellos que nos rodean y de nosotros mismos. Hay que ser comprensivo casi para todo.
El perdón ... Quien la hace que la pague y asuma las consecuencias de lo que hecho.
Toda acción tiene una reacción ... en positivo o en negativo. Sin duda.
Un Beso
Indudablemente y según la 3ª Ley de Newton, toda acción tiene una reacción y de igual medida de fuerza.
ResponderEliminarLos griegos llamaron a la justicia, dike (justicia) y a la venganza, etdike (justicia total) y todos sabemos que esta es un plato que siempre hay que tomarlo frío.
Pues yo brevemente quiero opinar sobre esto del perdón: En primer lugar para perdonar, así de pelabra de palabra como si dijéramos tiene que haber una petición de quién supuestamente te hizo el daño consciente o inconscientemente, pues como si no vas a perdonar a quien no te pide que lo perdones. Otra cosa es cuando has llegado a comprender las cosas, bien porque has conseguido ponerte en el lugar del otro (yo sigo empleando el masculino como género universal, lo siento seré un poco antigua, pero eso de miembros y miembras..., además me resulta muy cansino); o bien porque el tiempo te ha aportado la suficiente perspectiva y todo lo pone en su sitio. Entonces ya no hay lugar para el resentimiento, ni para el rencor, en realidad te has perdonado a ti mismo (o misma), porque, creo, opino, que todos somos uno en realidad, y respetado nuestras diferencias. Bueno es mi opinión y como tal te valdrá o no.
ResponderEliminarTeresa.
P.D. Me estoy hartando de hacerte comentarios que no sé siquiera si te van a llegar porque no sé ni cómo he hecho para entrar aquí. Para validar dichos comentarios tengo que escribir unas palabrejas raras que salen. En fin, a ver qué pasa.
Pasó que eres más lista de lo que te pensabas...
ResponderEliminarBesos