lunes, 11 de mayo de 2009

La manzana



Una fruta sabrosa, hermosa, una fruta peligrosa, esa es la manzana, con la que pecaron, dicen, los primeros de la creación.

La manzana, fruta de tentación, la manzana, cuerpo de corazón.

Esa eres tú el día de hoy, eres una manzana, bonita y jugosa, pero al igual que la manzana, eres una fruta cualquiera, solamente famosa, por su lugar en la historia, en los inicios de la creación.

Solo sirves para tentar corazones, crear confusiones, y eso; eso, amarga tu sabor. Sabor a fruta cualquiera, que a todos encantas, con tu cuerpo de corazón.

La suerte que tengo, es que a mi la manzana, no me gusta en ninguna presentación. Las comí, maduritas, verdes o rojitas, y ahora, ya no tengo ninguna tentación, de probar la manzana, ni siquiera para el fin de semana, pues de fruta, ya cambie yo.

Me gustan las uvas, me gusta su figura, y su sabor a licor. Hoy me embriago no solo con una, me las como en racimos, y sabes, que no miento yo.

Pues, como tu bien lo sabes, mi gusto es perfecto, si la fruta es fresca, me las como de a montón, y si la fruta se presta, para comerla y beberla, es mas dulce su sabor.

Manzana, una fruta cualquiera, eres famosa, pero a mi, ya no me gustas, pues, mi amor ya se esfumo, se fue por la noche, una noche cualquiera, igual que nuestro amor.

2 comentarios:

  1. ¿Sabes? Casi todas las mujeres llevan dentro de sí un ramillete de multitud de frutas. Las exiben según el momento.

    Si quiere ser dulce, se manifestará ante aquel hombre que ella desea como un trozo de sandía suave a derretirse en el paladar y con un olor sensual y atrayente.

    Si quiere ser agria, se manifestará ante él como una fresa verde, amarga y rasposa para cuando él la tenga surcando su lengua la tenga que escupir de su desagradable sabor.

    Pero los hombres, casi todos los hombres ... sois como plátanos verdes, siempre duros, con ganas de madurar en aquella boca que os deje meter aunque solo sea la punta.

    La mujer es cambiante cuando ella lo desea y con quien desea, cambia según le interesa de árbol, se transforma, se amolda, se plasma en lo que el paladar que la degusta quiere en ese momento.

    Casi siempre es camaleónica.

    Quizás esa manzana que mal mordistes ... se encuentre en la boca de otro en forma de carnosa, azucarada y melosa pera.

    Allí estará hasta que ella quiera ser devorada, ni un segundo más.

    Uvas, sandías, fresas, peras, ... mujeres.

    Un Beso

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  2. ¿ Con que un plátano duro sin madurar, eh? Vaya, vaya. Me han dicho muchas cosas a lo largo de mi vida pero nunca me habían comparado con un plátano y duro.
    Bien, de todas maneras, solo he escrito una broma, aunque a las bromas les pasa como a las leyendas... siempre tienen un fondo de auténtico.
    Un beset

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