sábado, 16 de mayo de 2009

La playa

Hoy estuve en la playa.

De buena mañana me despertaron unas amigas de improviso instigándome para que las acompañara a pasar el día en la playa. Yo me suelo levantar como un zombi y sobre todo si no espero que nadie ose despertarme de un dulce sueño. Tenían prisa y ganas y mientras me afeitaba y me preparaba para salir, el olor al café y a tostadas recién hechas me abrieron bien los ojos. Ya me tenían preparado el desayuno, estaba claro que querían hacérmelo fácil.

Desayuné en compañía, algo que siempre me gustó, me fumé un cigarrillo y preparé mi mochila. Unos bocadillos envueltos en papel de aluminio ya estaban preparados, los introduje en la mochila, la cerré, me la colgué, me puse mi gorra y mis gafas de sol y nos dispusimos a salir.

Para quien no lo sepa, la playa de El Saler es la que está pegada a la Albufera de Valencia y al lado del Parque Natural de La Devesa. Es una larga playa con el mar al Este y de espaldas unas hermosas pinadas o unas no menos hermosas dunas, algunas de ellas estropeadas por la especulación de un alcalde de los años setenta que prefiero no mencionar. 

Menos mal que ya hace una treintena de años se prohibió cualquier tipo de construcción y se empezaron a recuperar las dunas. De todas maneras, para que mi vista no se dañe, siempre me pongo de espaldas a los apartamentos que quedan. Me gusta mencionar que en aquellos tiempos yo diseñé algún que otro espacio verde en aquel lugar pero me vanaglorio decir que solo utilicé plantas autóctonas.

Me gusta el mar, me relaja, es cambiante, nunca está igual. He vivido muchos años con el mar delante de mi ventana, soy un apasionado de la vela… lo conozco bien… y engaña su hermosura. Tiene su lado oscuro… como todos y a él le da por engullirse a la gente de vez en cuando.

Yo estaba pensativo, ellas bromeaban, incluso me llenaron la mochila con un ladrillo que pesaría 10 kg y ni cuenta me di… llegó hasta de vuelta a casa.

Me gusta sentarme y mirar la playa e imaginar… Nada importa que hayan sido escritos hoy o que fueran imaginados mucho tiempo atrás: los poemas del mar siempre nos llevan hasta la orilla de su vasto espacio azul y, en seguida, más allá... La brisa y las incansables olas, el horizonte y los barcos que lentamente lo surcan, el salto repentino de unos peces... Todo surge de las palabras del poema.

¡El mar, la mar! Los poetas siempre se han sentido atraídos por la mar. Su imaginación se aviva contemplando la calma superficie de las olas o los embates furiosos de la tempestad, y, en la inmensidad de los abismos marinos, nunca dejan de buscar la belleza y los símbolos de la vida y sus misterios.

La Odisea de Homero, el Viaje de los Argonautas,  Apolonio de Rodas son antiguos poemas que narran arriesgados viajes a través del mar. Unas veces sus protagonistas se enfrentan a tempestades huracanadas o a enormes serpientes marinas; otras, los héroes deben dirigir su barco entre altísimos escollos que se mueven y entrechocan, o han de escapar ingeniosamente de las sirenas, que con sus cantos atraen las naves hacia peligrosos acantilados.

Después de superar grandes dificultades, los valientes marinos logran cumplir su misión y vuelven victoriosos a su patria, ricos en experiencia gracias a su férrea voluntad. De este modo, el astuto Ulises recupera su reino, la isla de Ítaca, y Jasón y sus compañeros regresan con el legendario Vellocino de oro.

Me gustaría escribir un mensaje y meterlo en una botella para lanzarla al mar, pero no sabría que escribir y mucho menos a quién. He leído en algún sitio que una niña británica de 8 años escribió un mensaje y dirección en una botella que tardó 42 días en llegar a una playa de Nueva Zelanda. A mi me gustaría que tardará 40 años o incluso 400. “Me llamo Alfonso –escribiría- y quiero que sepan que esto lo escribí tal día como hoy. Saludos. “ No sé, no tienen mucho sentido, me parece una chorrada. También podría meter un cigarrillo y un encendedor y decirles; “con esta mierda acortábamos nuestra vida  en mi época”

He pasado un buen día, desde luego aunque en estos momentos parezco una anchoa en aceite… ¡eso si! de Aloe Vera.

1 comentario: